En medio de la profunda crisis que atraviesa Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro, el Papa León XIV manifestó este domingo su «ánimo lleno de preocupación» por el desarrollo de la situación en el país suramericano.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Sumo Pontífice subrayó que el bien común debe ser la prioridad absoluta en este momento histórico.
Un llamado a la paz y la soberanía
Durante el rezo del Ángelus, el Santo Padre fue enfático en la necesidad de evitar una escalada de confrontación. «El bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer sobre toda otra consideración e inducir a superar la violencia y tomar caminos de justicia y paz», expresó ante los fieles congregados en la Plaza de San Pedro.
Asimismo, el Pontífice reclamó a los actores internacionales y nacionales:
- Garantizar la soberanía de la nación.
- Asegurar el Estado de Derecho inscrito en la Constitución.
- Respetar los derechos humanos y civiles de toda la ciudadanía.
Atención a los sectores más vulnerables
León XIV no olvidó la crisis social que precede a estos eventos. Animó a las partes involucradas a trabajar por un futuro de colaboración y estabilidad, poniendo especial énfasis en la protección de los más pobres, quienes se ven mayormente afectados por la inestabilidad política y económica del país.
Oración por la paz
Hacia el final de su intervención, el Papa pidió a la Iglesia Universal unirse en oración por Venezuela. Invocó la intercesión de la Virgen de Coromoto, patrona nacional, y recordó a los dos santos venezolanos que él mismo canonizó el pasado 19 de octubre: San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles.
«Pidamos que, bajo su amparo, el país encuentre la concordia y un futuro sereno», concluyó el sucesor de Pedro.
Con información de MundoUR