Durante su audiencia general, el sumo pontífice reiteró un enérgico llamado a la paz en la región, dirigiéndose particularmente a los cristianos de habla árabe. El Obispo de Roma los instó a fungir como instrumentos de reconciliación en un Oriente Medio azotado por la violencia.
El santo pontífice lamentó la muerte de miles de personas inocentes y el desplazamiento forzado de numerosas familias, denunciando los ataques sistemáticos que han impactado escuelas, hospitales y zonas residenciales.
El jerarca de la Iglesia católica envió un mensaje directo a los responsables del conflicto, exigiendo un «¡Alto el fuego!» y la reapertura urgente de las vías del diálogo. Subrayó la premisa fundamental de que la violencia jamás conducirá a la justicia ni a la estabilidad anhelada por los pueblos de la región.
Esta exhortación papal se produce en un contexto de escalada crítica en el Oriente Medio. Los bombardeos sionistas contra el Líbano comenzaron el pasado 2 de marzo, mientras que la ofensiva militar contra ciudades iraníes se inició el 28 de febrero.
Vía | Telesur