El voraz incendio forestal que consumió más de 45 mil hectáreas de bosque nativo y prados de una belleza natural incalculable continúa imparable en zonas de la Patagonia de la provincia, también andina, de Chubut, en el sur argentino.
En particular, las llamas avanzaron en el Parque Nacional Los Alerces y zonas aledañas, mientras bomberos y brigadistas enfrentaban condiciones climáticas extremas y esperaban la llegada de lluvias.
Según estimaciones oficiales, el fuego ya consumió más de 45 mil hectáreas en distintos puntos de la provincia.
El presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Chubut, Rubén Oliva advirtió que “es imposible frenarlo”, en declaraciones a una emisora radial, al describir la magnitud del incendio que mantiene en vilo a brigadistas y autoridades.
El dirigente explicó que los principales focos se concentraron en Puerto Patriada y Villa Lago Rivadavia, donde las condiciones climáticas continúan favoreciendo la propagación de los focos ígneos.
Oliva detalló que el incendio presenta un frente activo de gran intensidad. “Tenemos un frente, una cabeza de fuego que sigue muy activa. Se siguen haciendo muchísimos cortafuegos, anclajes, trabajando con línea directa de agua”, señaló.
El titular de la Federación de Bomberos también alertó sobre una situación climática inusual para la región. “Algo anormal es que durante tanto tiempo tengamos en la Patagonia tantas semanas de temperaturas tan altas”, afirmó, y remarcó que esta anomalía complica las tareas de control y extinción.
La actual gestión de Javier Milei, blanco de intensas críticas, demoró mucho en declarar la Emergencia Ígnea y asignar fondos a los cuerpos de bomberos para enfrentar el siniestro.
Oliva explicó, según cita ElDestape.com, una reactivación de las llamas en sectores como Marchand, Simón y Piedras Bayas obligó a redoblar el despliegue de brigadas y maquinaria pesada.
En localidades cercanas como Cholila, los bomberos mantienen guardias nocturnas para resguardar a la población ante eventuales avances del fuego.
Vía VTV