A diferencia de otros días festivos en los que las calles lucen desiertas, los habitantes de la capital monaguense decidieron no pausar sus actividades este viernes 24 de julio, fecha en la que se conmemora el Natalicio del Libertador Simón Bolívar. Desde tempranas horas, la ciudadanía salió a las calles para cumplir con sus jornadas laborales y realizar diligencias pendientes.
A las inclemencias del tiempo causadas por las recientes lluvias se sumó una falla en el fluido eléctrico que dejó a casi media ciudad de Maturín a oscuras durante buena parte del día.





«El clima y la falta de luz nos complicaron la mañana, pero aun así tuvimos que resolver. Un día feriado no detiene la necesidad de trabajar ni de hacer las compras del hogar», comentó un comerciante árabe del casco central, quien prefirió mantenerse en el anonimato.
A pesar de las interrupciones en el servicio eléctrico, el sector comercial respondió con resiliencia. La gran mayoría de los establecimientos y tiendas mantuvieron sus puertas abiertas adaptándose a la contingencia, ofreciendo sus servicios de forma habitual y proyectando extender su atención hasta el final de la tarde.






«El flujo de clientes se mantuvo activo pese a la falla eléctrica. Estimamos seguir trabajando», señaló Eglis Barrio, vendedora de una tienda de ropa.
Fotos/Juan Goitía