Tras superar la fase inicial de atención de emergencias luego de una contingencia, el sector empresarial enfrenta un nuevo desafío operativo: la aparición de síntomas de estrés postraumático en los trabajadores. Manifestaciones como la hipervigilia (alerta constante), problemas de concentración y labilidad emocional han comenzado a alterar el clima organizacional y la productividad de las empresas.
Ante este escenario, Nerio Olivar, psicólogo y especialista en mercadeo corporativo egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), instó al sector productivo a diseñar e implementar programas de salud mental estructurados.
El especialista enfatizó que la atención al bienestar psicológico del personal debe tratarse con el mismo rigor técnico, metodológico y presupuestario que se le asigna a las áreas operativas, administrativas o financieras de una compañía.
Salud mental en el trabajo: Entre el compromiso estratégico y la obligación legal
Olivar recordó que la legislación laboral vigente exige a los patronos garantizar entornos de trabajo psicosocialmente seguros. Por lo tanto, el cuidado del clima emocional dentro de la empresa deja de ser una medida optativa y se convierte en una responsabilidad legal y estratégica clave para la sostenibilidad del negocio a largo plazo.
El abordaje integral de la salud psicosocial permite a las organizaciones:
- Reducir el absentismo y la rotación laboral provocados por el agotamiento emocional o burnout.
- Recuperar la concentración y la eficiencia operativa en el personal afectado.
- Mitigar riesgos legales derivados del incumplimiento de las normativas de seguridad y salud en el trabajo.
La vulnerabilidad en la alta gerencia y el rol del liderazgo
El impacto psicológico tras una crisis no afecta únicamente al personal operativo. Durante su intervención, el especialista subrayó que la alta gerencia y los líderes de equipo también experimentan elevados niveles de vulnerabilidad emocional.
Por ello, Olivar recomendó a los directivos y ejecutivos:
- Reconocer sus propios límites emocionales y no asumir la exigencia de infalibilidad.
- Desmitificar la búsqueda de ayuda, promoviendo una cultura de apertura en los niveles directivos.
- Acudir a acompañamiento profesional especializado para gestionar el estrés de alta responsabilidad y tomar decisiones objetivas durante el proceso de recuperación corporativa.
Con información de Noticias Venevisión