Habitantes del sector La Orquídea, al sur de Maturín, reportaron el riesgo inminente que representan cinco árboles de gran tamaño —específicamente matas de mango y araguaney— que amenazan con colapsar sobre las viviendas y causan fallas constantes en el servicio eléctrico.
El problema se concentra principalmente en las calles 11 y 13, donde la vegetación ha alcanzado una altura tal que las ramas interfieren directamente con el cableado de alta tensión. Según los denunciantes, la falta de poda provoca que, durante los periodos de lluvia y fuertes vientos, las «guayas» generen cortocircuitos peligrosos.
«Las matas de mango que están en la calle 13 y el araguaney, cuando llueve y ventea, echan chispas. Incluso se han caído ramas que dejan a varias calles sin luz porque pegan con el cableado», denunció Johana Campos, residente de la zona.


Riesgo para las viviendas
Además del problema eléctrico, existe un temor fundado por la integridad física de los vecinos y sus propiedades. Señalaron que uno de los árboles se encuentra inclinado hacia la vivienda de un adulto mayor que se encuentra enfermo; de ceder la estructura del árbol, podría destruir la casa por completo.
A pesar de que las autoridades han realizado inspecciones previas, los afectados aseguran que no han regresado para ejecutar las labores de corte necesarias.
«Ese árbol puede tumbar la casa de ese señor, que está enfermo. Todo eso está tapado por las ramas: las guayas, los techos, todo», añadió Campos.
La comunidad hizo un llamado enérgico a la Alcaldía de Maturín y a la Gobernación de Monagas para que atiendan el sector, señalando que las gestiones realizadas a través del consejo comunal no han dado resultados satisfactorios hasta la fecha.


Fotos/Juan Goitía y Anselmo Sánchez (pasante)