
La inteligencia artificial (IA), una fuerza transformadora en nuestra sociedad, esconde un secreto sediento: miles de millones de litros de agua. ¿Por qué la IA necesita tanta agua? ¿Y qué implicaciones tiene este consumo para el futuro del planeta?
La relación entre la IA y el consumo de agua es un tema emergente y de creciente preocupación, especialmente a medida que la IA se vuelve más omnipresente.
Según Shaolei Ren, profesor de Ingeniería Eléctrica e Informática en la Universidad de California, EE. UU., la conexión principal radica en el funcionamiento de los centros de datos, que son la columna vertebral de la infraestructura de la IA.
«Claro, la IA utiliza este recurso principalmente de dos maneras. La primera es para refrigerar las instalaciones del centro de datos. La segunda es para generar electricidad», explicó el profesor cuando se le abordó sobre el tema en la revista KJZZ.
Aquí explicamos los puntos clave:
Centros de datos y refrigeración
- – Los centros de datos, donde se entrenan y ejecutan los modelos de IA, generan una enorme cantidad de calor.
- – Para evitar el sobrecalentamiento y el fallo del equipo, estos centros requieren sistemas de refrigeración muy potentes.
- – El agua es un refrigerante eficaz, y muchos centros de datos utilizan grandes cantidades de esta para mantener sus servidores a temperaturas operativas.
De acuerdo con Shaolei Ren, estos centros de datos, incluidos los operados por grandes empresas tecnológicas, utilizan comúnmente la etapa de refrigeración a nivel de instalaciones, donde se emplea la evaporación del agua.
Este es el primer problema, porque cuando se recurre a la evaporación, se consume directamente agua. En este punto, el profesor subraya que «algunas empresas tecnológicas pueden consumir más de 20.000 millones de litros de agua al año» y que esta cantidad de recursos equivale al consumo anual hídrico de algunas de las principales empresas de bebidas.
«Es muy diferente de la extracción hídrica. Al ducharnos, extraemos mucha agua, pero el 90% se vierte y vuelve inmediatamente al alcantarillado. Por lo tanto, no se considera consumo de agua» explica el experto.
De hecho, el profesor estima que la demanda global de procesamiento de IA consumirá entre 4.200 y 6.600 millones de metros cúbicos de agua extraída de fuentes subterráneas o superficiales en 2027.
Por otro lado, Equinix, un importante operador estadounidense de centros de datos, afirmó para el Financial Times que el consumo de agua de sus centros de datos en 2023 fue similar al de una pequeña ciudad estadounidense anualmente.
«Alrededor del 60% de esa agua se evaporó y el 40 % se descargó en el sistema local de aguas residuales», expone la noticia en el FT.
El aumento del consumo hídrico
El auge de la IA, con modelos cada vez más grandes y complejos, está aumentando la demanda de potencia de computación, lo que a su vez incrementa la necesidad de refrigeración.
Esto ha llevado a un aumento significativo en el consumo de este líquido vital de los centros de datos.
Empresas tecnológicas como Microsoft han reportado aumentos sustanciales en su consumo de agua debido a la expansión de sus operaciones de IA.
Implicaciones y preocupaciones
La creciente demanda del recurso de los centros de datos puede exacerbar la escasez de agua, especialmente en regiones áridas o propensas a sequías.
Existe una preocupación por la sostenibilidad del crecimiento de la IA, y se está investigando activamente el desarrollo de tecnologías de refrigeración más eficientes y alternativas.
Por ejemplo, en agosto de 2024, Microsoft anunció un nuevo diseño para centros de datos que evitaría la evaporación de agua al utilizarlos para refrigeración.
La compañía tecnológica podría ahorrar más de 125 millones de litros de agua al año por instalación, según sus propias declaraciones.
Por su parte, el tema del impacto hídrico de la IA está empezando a ser regulado, la Comisión Electrotécnica Internacional ha informado de que ya está trabajando en el primer estándar internacional del mundo para la sostenibilidad en IA.
Conclusión
La IA no «bebe» agua directamente, pero su infraestructura subyacente, los centros de datos, requieren grandes cantidades de H2O para la refrigeración. A medida que la IA continúa expandiéndose, es crucial abordar este problema para garantizar un futuro sostenible.
Vía Banca y Negocios