Un sismo de magnitud 4.1 sacudió la región de Lisboa este jueves, 19 de febrero de 2026, alrededor del mediodía.
De acuerdo el reporte, el temblor se produjo exactamente a las 12:16 hora local y tuvo su epicentro cerca de la localidad de Alenquer, situada entre la capital y Santarém.
Debido a su escasa profundidad, el movimiento se percibió con fuerza en las zonas cercanas al origen, aunque por el momento no se reportaron víctimas ni daños materiales graves.
Mientras el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) mantiene la medición en 4.1, otras agencias internacionales como la red francesa RéNaSS y el Instituto Geográfico Nacional de España elevaron la estimación a valores de entre 4.3 y 4.5.
Epicentro y zonas más afectadas
El punto exacto del sismo se localizó a unos 2 kilómetros de profundidad, una distancia muy corta de la superficie que explica por qué se sintió con tanta intensidad. La localidad de Meca, a solo 2 km del epicentro, fue donde el temblor se experimentó con mayor fuerza.
Otros municipios cercanos como Azambuja, Vila Franca de Xira y Torres Vedras también registraron vibraciones importantes.
Alcance del temblor
A pesar de la alarma inicial, en ciudades más grandes como Lisboa, Amadora o Queluz, situadas a unos 40 kilómetros del origen, el sismo se percibió como un temblor débil. Sin embargo, la rapidez de las redes de vigilancia permitió recibir los primeros reportes de ciudadanos apenas tres minutos después del suceso.
Se registraron testimonios de personas que sintieron el movimiento incluso a más de 100 kilómetros de distancia del epicentro, informó Europa Press.

Recomendaciones oficiales
El diario portugués Expresso informó que los servicios de emergencia están monitoreando la situación de forma constante.
Se pide a los ciudadanos que revisen posibles grietas leves en sus viviendas y que permanezcan atentos a las actualizaciones de los sismólogos, ya que las cifras de magnitud y profundidad podrían ajustarse ligeramente en las próximas horas tras revisar todos los datos recogidos por las estaciones de control.
Vía Diario 2001