El legendario pueblo de Oymyakon, reconocido mundialmente como el asentamiento permanentemente habitado más frío de la Tierra, ha sorprendido a la comunidad científica al registrar el mes de enero más caluroso desde que se iniciaron las mediciones meteorológicas.
Según informó el portal especializado Meteonovosti, este fenómeno marca un hito sin precedentes en la región siberiana.
Una anomalía térmica sin precedentes
Durante el pasado mes, la temperatura media en esta remota localidad superó la norma histórica en casi 20 grados centígrados. El punto más crítico de esta anomalía se vivió el 28 de enero:
- Temperatura registrada: -21°C.
- Media histórica para enero: -47°C (o incluso inferiores).
- Diferencia: Una brecha térmica que evidencia la inestabilidad climática en el Ártico.
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Ola de frío anómalo en Moscú
Mientras Siberia experimenta temperaturas inusualmente elevadas, la capital rusa, Moscú, enfrenta una realidad opuesta. La ciudad se encuentra bajo una ola de frío anómalo que ha llevado los termómetros por debajo de los -20°C.
Esta situación meteorológica en Moscú se caracteriza por:
- Nevadas históricas: El frío extremo se instaló tras jornadas de intensas tormentas que dejaron acumulaciones de nieve de más de 60 centímetros.
- Contexto histórico: Aunque es un invierno crudo, aún no supera el récord del siglo XXI en la capital, registrado en 2005, cuando las temperaturas nocturnas oscilaron entre los -25°C y -30°C.
¿Qué significa esto para el clima global?
Los expertos sugieren que estas «inversiones térmicas» y anomalías en Siberia son señales claras de la alteración de las corrientes en chorro polares. El hecho de que el lugar más frío del planeta registre temperaturas 20 grados superiores a su media es una alerta sobre la aceleración del calentamiento global en las zonas árticas.
Con información de Noticias Venevisión