La exalcaldesa de Alvarado (Veracruz) y actual aspirante al Congreso de México, Lizzette Álvarez Vega, vuelve a estar bajo el escrutinio público tras reactivarse el debate sobre las circunstancias del accidente aéreo en el que falleció la cantante Jenni Rivera en diciembre de 2012.
De acuerdo con reportes de medios como Diario de las Américas, la relación de Álvarez Vega con el siniestro proviene de su entorno familiar: su hijo, Alessandro Torres, formaba parte de la tripulación del jet privado que se estrelló en Nuevo León, causando la muerte de todos sus ocupantes. Tras la tragedia surgieron diversas hipótesis, entre ellas sospechas reseñadas por la cadena Xpectro FM sobre presuntas amenazas dirigidas contra el joven aviador por conflictos atribuidos a su entorno paterno.
A más de una década del suceso, la controversia persiste en torno a la figura de la política mexicana. A estos hechos se suman señalamientos mediáticos que han acompañado su trayectoria y gestión municipal en Alvarado sobre presuntos nexos con el crimen organizado.
No obstante, las autoridades judiciales competentes no han presentado condenas ni resoluciones oficiales que confirmen de manera sustanciada estas acusaciones contra la exalcaldesa, manteniéndose hasta la fecha en el ámbito de las versiones periodísticas y el escrutinio político.
Con información de Versión Final