Habitantes de la calle Azcúe, desde la Plaza Piar hasta El Indio, enfrentan una interrupción en el suministro hídrico que alcanza los ocho días consecutivos. Esta falla afecta a aproximadamente 1.500 familias de la zona, quienes señalan que la irregularidad en el servicio es una constante que persiste tanto en periodos de sequía como de lluvias.
«Estamos viviendo una situación difícil en este sector, porque tenemos ocho días sin agua. Cuando viene el agua, solo dura un ratico y se va. Si es invierno tenemos problemas, si es verano también seguimos con las fallas en el servicio», resalta José Vicente Arrioja.



“Ante la ausencia total del líquido, las autoridades deberían, al menos, garantizar un plan de contingencia mediante camiones cisterna para mitigar la emergencia, acción que hasta el momento no se ha ejecutado en la zona”.
A su vez, agregaron que se ven obligados a caminar hasta el sector Alberto Ravell para abastecerse. Como medida desesperada y ante la incertidumbre, la comunidad plantea la posibilidad de construir un pozo propio en la plaza del sector como alternativa independiente para obtener el recurso.


«El llamado es al gobernador, a los que le competa la situación del agua aquí en Maturín, para que se aboquen ya. Por lo menos manden un camión cisterna para amortiguar la situación, pero esto no lo hacen», Arrioja.
Fotos/Juan Goitía y Anselmo Sánchez (pasante)