Un secreto de producción de la icónica película El Diario de la Princesa (2001) ha salido a la luz. Meg Cabot, autora de la saga literaria original, reveló la estricta condición que los estudios Disney impusieron antes de iniciar el rodaje: el guion cinematográfico debía eliminar por completo al padre de la protagonista, Mia Thermopolis.
Durante una entrevista concedida al programa de televisión CBS Mornings, la escritora rememoró la sorpresiva llamada telefónica que recibió por parte de los ejecutivos del estudio, quienes le comunicaron la necesidad de modificar el estatus del progenitor de la joven y declararlo fallecido en la versión para la gran pantalla.
La estrategia para convencer a la autora
Ante la confusión inicial de la autora, quien cuestionó los motivos de esta drástica alteración respecto a los libros, el equipo de producción ofreció una justificación que cambió el panorama por completo.
El estudio cinematográfico buscaba abrir espacio para una figura de gran renombre en el papel de Clarisse Renaldi, la abuela de la protagonista. Los ejecutivos deseaban otorgar un mayor número de líneas y peso argumental a esta figura dinástica, aprovechando que la actriz elegida sumaba un tiempo considerable fuera de las pantallas. La estrategia consistió en transferir los diálogos y la relevancia del padre fallecido hacia este personaje.
El factor Julie Andrews
La resistencia de Cabot ante los cambios de su obra original cesó de inmediato cuando el equipo de producción pronunció el nombre de la estrella seleccionada: la legendaria y galardonada Julie Andrews.
Al conocer la participación de la ganadora del Óscar, la escritora aceptó la propuesta sin vacilar. Según relató entre risas en la entrevista, su respuesta fue un rotundo aval al cambio y una despedida inmediata para el personaje del padre en beneficio de la narrativa cinematográfica. La decisión terminó por consolidar una de las dinámicas más recordadas y exitosas del cine familiar de principios de los años dos mil.
Vía Diario2001