La ciudad de Río de Janeiro reafirmó su posición como la sede de la «mayor fiesta de Nochevieja del mundo». Según datos oficiales de la Alcaldía divulgados este jueves, al menos 5,1 millones de personas participaron en las festividades del Réveillon 2026, estableciendo una nueva marca histórica de asistencia.
El epicentro de la mayor fiesta del mundo
La emblemática playa de Copacabana concentró a 2,6 millones de personas, superando el récord previo certificado por el Guinness World Records apenas dos días antes del evento.
El título mundial, que inicialmente reconocía la fiesta de despedida de 2024 (con 2,5 millones), fue renovado de inmediato por la magnitud de la celebración de este miércoles.
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Además de Copacabana, otras 2,5 millones de personas disfrutaron de la llegada del 2026 en diez puntos adicionales distribuidos en playas y plazas públicas de la ciudad.
Innovación en el cielo: Drones y pirotecnia
El espectáculo de este año destacó por una inversión tecnológica y logística sin precedentes:
- Fuegos de artificio: El show duró 12 minutos y utilizó 19 balsas ancladas frente a la costa, el doble que el año anterior, ampliando el espectro visual de las detonaciones.
- Espectáculo de drones: La gran novedad fue la presentación de 1.200 drones que dibujaron en el cielo íconos cariocas como el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar. Esta fue calificada como la mayor exhibición de drones en un evento de gran envergadura en América Latina.
Cultura, fe y música: El ADN carioca
La oferta musical abarcó la diversidad cultural de Brasil con tres escenarios en Copacabana:
- Leyendas de la MPB: Artistas de la talla de Gilberto Gil y Ney Matogrosso.
- Samba y Electrónica: Presentaciones de Alcione, Belo, Diogo Nogueira y el DJ internacional Alok.
- Escenario Góspel: Un espacio exclusivo para la música cristiana.
Fieles a la tradición, la multitud vestida de blanco colmó las arenas, donde también se instalaron altares con velas y flores para Yemayá, en honor a las religiones afrobrasileñas.
La celebración culminó al amanecer con la potente percusión de la escuela de samba Beija-Flor.
Con información de Notitarde