
Los San Antonio Spurs completaron una de las reconstrucciones más rápidas en la historia reciente del baloncesto al derrotar este sábado 111-103 al vigente campeón, Oklahoma City Thunder, en el séptimo y decisivo juego de las Finales de la Conferencia Oeste. Con este triunfo en calidad de visitantes, los Spurs aseguran su boleto a las Finales de la NBA por primera vez desde 2014, donde se medirán a los New York Knicks en una reedición de la histórica serie de campeonato de 1999.
El pívot francés Victor Wembanyama lideró la ofensiva de San Antonio con 22 puntos y siete rebotes, una actuación que le valió el Trofeo Earvin ‘Magic’ Johnson como el Jugador Más Valioso (MVP) de la serie de la Conferencia Oeste.
Juventud sobre experiencia
«Allá por el mes de octubre, sabíamos que teníamos la posibilidad de llegar a ser un equipo realmente bueno», declaró el entrenador jefe de los Spurs, Mitch Johnson, a la cadena NBC. Johnson restó importancia a las críticas sobre la falta de veteranía de su plantilla —que disputaba su primera postemporada desde 2019— afirmando: «Se habla mucho de la experiencia… Pero a mí me importa un bledo esa palabra; nos trajo aquí la competitividad, la determinación, la unidad y la ejecución».
El encuentro definitivo cumplió con las expectativas de una serie que ya se perfila como la principal rivalidad de la NBA moderna. San Antonio abrió el partido con intensidad, silenciando al Continental Coliseum tras tomar una ventaja temprana de 14 puntos.
Pese al empuje inicial texano, el Thunder reaccionó antes del descanso de la mano de Shai Gilgeous-Alexander (dos veces MVP de la liga), quien anotó 13 de sus 35 puntos en el segundo cuarto para poner a OKC brevemente al frente. Sin embargo, los Spurs recuperaron el control en el tercer período con una racha de 16-2, impulsada por cinco triples de Justin Champagnie. Aunque el Thunder recortó la distancia a tres puntos al inicio del último cuarto, San Antonio neutralizó cada intento de remontada en la recta final.
El factor ‘Wemby’ y un giro radical
La clasificación a las Finales marca un cambio radical para una franquicia que seleccionó a Wembanyama como el número uno del draft en 2023 y que la temporada pasada finalizó en el puesto 13 de su conferencia. El pívot de 22 años no pudo contener las lágrimas al sonar la bocina final.
«Es percatarse de que una parte de tus sueños de infancia se hará realidad. Aunque todavía nos queda un paso más, esta sensación es tan poderosa que no puedo explicarla», confesó Wembanyama. De cara al inicio de las Finales en el Frost Bank Center, envió un mensaje a la fanaticada: «Queremos cuatro victorias más; aún no hemos terminado».
Por su parte, el intento del Thunder de convertirse en el primer bicampeón de la NBA desde los Golden State Warriors (2017-2018) se quedó corto debido al desgaste físico y las lesiones. Gilgeous-Alexander, quien además aportó nueve asistencias, reconoció la superioridad rival: «Fueron el mejor equipo esta noche. Cada vez que intentábamos tomar el control, ellos tenían una respuesta».
Duelo histórico en los banquillos
Las Finales de la NBA de 2026 también registrarán un hito histórico fuera de la cancha: el cruce entre Mike Brown (New York Knicks) y Mitch Johnson (San Antonio Spurs) representará apenas la cuarta ocasión en la historia de la liga en la que dos entrenadores jefes afroamericanos se enfrenten por el Trofeo Larry O’Brien.
Vía Versión Final