La reciente reparación de los semáforos en la avenida Libertador de Maturín, específicamente frente al Terminal Interurbano, ha sido insuficiente para ordenar el caos vial. Vecinos, trabajadores y peatones denuncian que la imprudencia y el desconocimiento generalizado de las normas de tránsito mantienen la zona en constante peligro.
La problemática involucra tanto a conductores como a peatones. Los ciudadanos reportan que es habitual ver a vehículos ignorar la luz roja o acelerar ante la luz amarilla, siendo los motorizados los más señalados por su manejo temerario.

«A veces la luz está en verde para los vehículos y los peatones cruzan sin medir el peligro», relata Rafael Suárez, quien advierte que la desatención a las señales eleva el riesgo de arrollamientos y choques.
Por su parte, Johan Figuero señala que existe una confusión estructural sobre las prioridades de paso. «Falta mucha educación vial de lado y lado. Se forman colas para cruzar y los conductores pitan pensando que tienen la prioridad, mientras que la gente cruza por donde quiere».
A este reclamo se suma Ramón González, fiscal de ruta del transporte público, quien atestigua infracciones flagrantes a diario. «Es común ver cómo los carros pasan sin importarles nada, incluso con el semáforo en rojo y ancianos cruzando la calle», lamenta.
Ante esta situación, los habitantes de la capital monaguense exigen a las autoridades desplegar operativos de fiscalización y campañas educativas urgentes para evitar una tragedia.





Fotos/ Arialex Brazón