Un fuerte temporal con intensas lluvias ha causado al menos 36 muertos y 33 desaparecidos en dos municipios del estado brasileño de Minas Gerais, en el sureste del país, y las autoridades mantienen la alerta ante la previsión de más lluvias intensas en los próximos días.
El epicentro del desastre es el municipio de Juiz de Fora, donde hasta el momento 30 personas fallecieron y se busca a 31 desaparecidos. El resto de víctimas se registraron en Ubá (seis fallecidos y dos desaparecidos), localidad ubicada a unos 100 kilómetros de distancia, cuyo acceso se ha visto severamente afectado por la destrucción de puentes y carreteras.
Las intensas precipitaciones ocurridas en una sola noche provocaron numerosos deslizamientos de tierra, inundaciones masivas, cortes de energía eléctrica, el colapso de 74 viviendas y cerca de 700 personas fueron evacuadas de sus hogares en ambas ciudades. Se ha movilizado a medio millar de efectivos de seguridad, con apoyo de perros rastreadores, quienes han rescatado a unas 200 personas con vida y continúan las operaciones de búsqueda entre los escombros.
Al respecto, el gobernador del estado, Romeu Zema, calificó la situación como “muy triste” y señaló que “llovió en pocas horas el equivalente a todo el mes en términos de volumen”. Ante esto, miles de personas permanecen sin electricidad ni agua potable, y varios colegios han sido habilitados como albergues temporales, mientras que los primeros camiones con ayuda humanitaria, incluyendo kits de higiene y limpieza, lograron llegar este martes.
Ante el riesgo geológico, el vicegobernador Mateus Simões instó a la población a tomar en serio las alertas y expresó que “las personas que viven en zonas de ladera deben salir inmediatamente de sus casas. El riesgo geológico es muy grave”.
Por su parte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, desde Abu Dabi, ordenó la “movilización inmediata” del Gobierno Federal para asistir a los afectados e instruyó el envío de un equipo del servicio público de salud.
Vía VTV