Las autoridades de Sudáfrica declararon este domingo el estado de desastre nacional por las lluvias e inundaciones que han dejado 31 muertos en el norte del país.
Las precipitaciones han afectado, principalmente, las provincias de Limpopo (norte) y Mpumalanga (noreste), así como Kwa-Zulu Natal, el Cabo Oriental y el Noroeste.
En un comunicado, el director del Centro Nacional de Gestión de Desastres, Elias Sithole, anunció la medida y añadió que el mal tiempo «ha causado la pérdida de vidas, daños a la propiedad, la infraestructura y el medio ambiente, así como la interrupción de los servicios básicos». Esta decisión permite al Gobierno nacional coordinar la respuesta a la situación.
Por su parte, el ministro de Gobernanza Cooperativa y Asuntos Tradicionales, Velenkosini Hlabisa, declaró a medios locales que reordenarán los presupuestos «para intervenir en estas comunidades, para que la vida vuelva a la normalidad o incluso mejor que antes».
Las intensas lluvias en el norte del país provocaron el cierre del Parque Nacional Kruger y la evacuación de cientos de turistas, así como miembros del personal de los campamentos inundados a otras partes del parque.
El pasado jueves, el presidente Cyril Ramaphosa visitó la provincia de Limpopo para evaluar el «daño catastrófico» ocasionado por las lluvias y declaró que prevén más lluvias para los próximos días «y que esto es consecuencia del cambio climático. El cambio climático está realmente con nosotros».
En las últimas semanas también se han reportado fuertes lluvias en países vecinos a Sudáfrica como Mozambique y Zimbabue, con inundaciones severas, que han dejado entre los tres países más de 100 personas muertas desde el inicio de las precipitaciones a finales de diciembre pasado.
Vía Últimas Noticias