La cercanía de las fiestas en honor a la Virgen del Valle dinamiza con fuerza el comercio en el centro de Maturín. Durante las últimas semanas, las tiendas de telas y mercerías han registrado un notable aumento de devotos, quienes buscan insumos para confeccionar los trajes de la sagrada imagen.
Comerciantes del sector textil afirman que esta tradición, profundamente arraigada en el oriente venezolano, moviliza la economía local cada año. De hecho, familias y comités organizadores de diversos sectores del municipio acuden con anticipación para seleccionar los mejores materiales.



«Hemos registrado una alta demanda de telas finas como brocado, terciopelo y raso pesado. Son los materiales más buscados por los fieles para confeccionar trajes con excelente caída, brillo y durabilidad», comentó Alejandra Mata, vendedora de una tienda textil.
Junto a las telas principales, la venta de encajes, pedrería, hilos dorados y apliques de bisutería ha registrado un repunte similar. La diversidad de diseños previstos para este año exige combinaciones elaboradas que buscan realzar la elegancia de las imágenes procesionales.



«Cada vestido confeccionado representa una promesa, un agradecimiento o una petición especial de las familias de Maturín. Por ello, la calidad y el cuidado al elegir el material son prioritarios en todo el proceso. Aunque la situación económica es compleja, nos organizamos con meses de anticipación para recaudar los fondos y confeccionar el traje de «Vallita»», expresó la señora Reina Martínez, devota de la Virgen.
Se espera que las ventas de mercería sigan siendo altas hasta el comienzo de los actos centrales, lo que impulsará el trabajo de artesanos y costureras en los días previos a la celebración.
Fotos/Juan Goitía