Se equivocaron quienes pronosticaban un ambiente frío o apático en la tercera sede norteamericana. Horas antes del pitazo inicial del partido inaugural del torneo, las avenidas aledañas al recinto deportivo se convirtieron en un auténtico carnaval de cánticos, banderas ondeando al viento y rostros pintados con los colores nacionales.
«¡Todo está de rojo en Canadá!», reportaban los fanáticos visiblemente emocionados durante las multitudinarias movilizaciones que colmaron los accesos principales al estadio.
Toronto se consolida como una plaza vibrante para el fútbol
La masiva respuesta de la hinchada local no solo ratifica el crecimiento sostenido del balompié en la nación de la hoja de maple, sino que también consolida a Toronto como una sede apasionada y completamente lista para albergar el torneo de selecciones más importante del planeta.
El pitazo inicial está a solo minutos de marcar un antes y un después en la historia deportiva de Canadá, demostrando que el país está preparado para vivir la máxima fiesta del fútbol mundial.
Con información de Noticias al Dia