El conflicto en Oriente Medio ha escalado a niveles sin precedentes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, otorgó este domingo un plazo de 48 horas a las autoridades de Irán para liberar el paso en el Estrecho de Ormuz. De no cumplirse la exigencia, Washington amenazó con destruir la infraestructura energética y las plantas de energía de la nación persa.
Amenazas cruzadas y riesgo de catástrofe regional
La advertencia de Trump, publicada en su red Truth Social, surge tras el ataque con misiles ejecutado por Irán contra las ciudades israelíes de Arad y Dimona, donde se encuentran instalaciones estratégicas y centros de investigación nuclear.
Por su parte, el mando operativo iraní, Khatam Al Anbiya, respondió de inmediato asegurando que, ante cualquier agresión a su infraestructura, Teherán atacará los sistemas de energía, tecnología y desalinización de Estados Unidos y sus aliados en la región del Golfo.
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El balance del ataque contra Israel
Las autoridades israelíes informaron que la ofensiva iraní del sábado noche dejó un saldo de:
- Arad: 84 heridos y daños severos en zonas residenciales.
- Dimona: 33 heridos en las cercanías del centro de investigación nuclear.
El primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, reafirmaron que las operaciones militares continuarán «en todos los frentes» hasta alcanzar los objetivos de guerra, descartando por ahora un alto el fuego.
Impacto en la economía mundial y el mercado petrolero
La guerra, que entra en su cuarta semana, ha provocado un terremoto en los mercados energéticos:
- Precio del crudo: El barril de Brent se cotiza en torno a los 105 dólares, tras una subida superior al 50% en el último mes.
- Logística global: Por el Estrecho de Ormuz transita casi la quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo. Su cierre de facto por parte de Irán amenaza con una crisis de suministros global.
Destrucción de búnkeres en la costa iraní
El almirante Brad Cooper, jefe del Centcom, anunció que aviones estadounidenses destruyeron una instalación subterránea en la costa iraní. Este búnker almacenaba misiles de crucero antibuque y lanzadores móviles destinados a bloquear la navegación en el Estrecho.
Mientras tanto, la OIEA, bajo la dirección de Rafael Grossi, y potencias como Rusia, han llamado a la «moderación militar extrema» para evitar un accidente nuclear tras los ataques a centros como Natanz y el complejo universitario Malek-Ashtar.
Un régimen en transición bajo fuego
Analistas internacionales como Neil Quilliam (Chatham House) sugieren que Irán aún posee capacidad de réplica para varias semanas. Sin embargo, el liderazgo iraní atraviesa una fase crítica tras la muerte de figuras clave, incluido Alí Jamenei, cuyo sucesor, Mojtaba Jamenei, aún no ha realizado apariciones públicas oficiales.
Con información de Banca y negocios