DestacadasSalud

Universidad de México desarrolla un parche dérmico para el control de la hipertensión

Este avance busca simplificar los tratamientos actuales y ofrecer una opción menos invasiva para quienes padecen esta condición crónica

En el ámbito de la medicina moderna, la búsqueda de tratamientos que mejoren la calidad de vida de los pacientes es una prioridad constante para las instituciones académicas.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se ha consolidado nuevamente como un referente en innovación tecnológica y salud pública al presentar una alternativa terapéutica diseñada para enfrentar una de las enfermedades más comunes y peligrosas del mundo contemporáneo: la hipertensión arterial.

Este avance busca simplificar los tratamientos actuales y ofrecer una opción menos invasiva para quienes padecen esta condición crónica.

Un alivio para el corazón mediante tecnología en la piel

Un grupo de investigadores de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán ha diseñado un sistema transdérmico, mejor conocido como parche cutáneo, que utiliza un arreglo de microagujas biodegradables para suministrar medicamentos contra la presión alta.

A diferencia de las pastillas tradicionales, este dispositivo libera el fármaco de manera constante y controlada directamente a través de la piel, lo que ayuda a mantener niveles estables de la medicina en la sangre durante varios días.

La importancia de este desarrollo radica en que la hipertensión es conocida como la «enfermedad silenciosa», pues muchas personas no presentan síntomas hasta que sufren complicaciones graves. Además, muchos pacientes olvidan tomar sus dosis diarias de medicamentos orales, lo que provoca picos peligrosos en la presión arterial.

El parche de la UNAM soluciona este problema al garantizar que el cuerpo reciba el tratamiento sin necesidad de recordatorios constantes, reduciendo el riesgo de infartos o crisis hipertensivas.

El funcionamiento es sencillo: el parche se coloca sobre la piel y las microagujas, que son imperceptibles y no causan dolor, atraviesan la capa externa para depositar el medicamento. Al ser biodegradable, el sistema es amigable con el organismo y no genera residuos infecciosos.

Este avance no solo representa un logro científico, sino una esperanza para millones de personas que buscan una forma más cómoda y segura de cuidar su salud cardiovascular.

Vía Diario 2001

Noelis Idrogo

Periodista en La Prensa de Monagas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Back to top button

Acceder

Registro

Restablecer la contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico y recibirás por correo electrónico un enlace para crear una nueva contraseña.