El desuso recurrente de los canales de servicio por parte de los transportistas en las principales avenidas de Maturín mantiene en alerta a los usuarios, quienes denuncian que esta práctica pone en peligro a peatones y conductores.
A pesar de que estos tramos viales fueron diseñados para el ascenso y descenso seguro de pasajeros, las unidades suelen detenerse en los carriles de circulación rápida. Esto obliga a los ciudadanos a esperar en las islas o al borde de la carretera.
Luisa Ramos, una de las afectadas, relata que intenta mantenerse alejada del flujo vehicular, aunque las circunstancias la fuerzan a exponerse para abordar el transporte.
«Es muy peligroso. Yo evito pararme cerca de la carretera; prefiero estar en la acera del canal de servicio, que es por donde corresponde. Sin embargo, no pasan por ahí. Solo cuando veo que el autobús se acerca, cruzo para intentar subirme», señaló.
Por su parte, Diana Campo advierte que esta imprudencia no solo vulnera a los peatones, sino que también detona colisiones viales.
«A veces los carros o motos vienen con confianza por el carril rápido y, de forma imprevista, un autobús se frena para recoger o dejar gente. Eso genera un riesgo enorme. Ya se han reportado choques por alcance, principalmente de motorizados que impactan contra la parte trasera de las unidades», afirmó.
La problemática se ha convertido en una constante ante la aparente inacción de las autoridades. Así lo denuncia Yonathan Ruiz, estudiante universitario, quien asegura que los usuarios deben adaptarse a la dinámica de los choferes para no perder la unidad.
«Uno tiene que esperar fuera del canal de servicio porque, si no, el autobús sigue de largo. Lamentablemente, no hay fiscales de tránsito vigilando que esto se cumpla; ya se volvió una costumbre infringir la norma», concluyó.
Ante esta situación, los ciudadanos exigen a los organismos competentes desplegar operativos de fiscalización para reordenar el tránsito y obligar al sector transporte a usar exclusivamente las paradas autorizadas.





Fotos | Juan Carlos Goitía