La comunidad de La Orquídea, ubicada al sur del municipio Maturín, es otro de los sectores cuyos habitantes se ven afectados por las fallas en los servicios públicos. Los vecinos denunciaron que llevan más de 20 años exigiendo la consolidación del sector y resaltaron que, pese a los procesos de consultas populares, las soluciones estructurales aún no llegan a la zona.
La falta de asfaltado y la ausencia de aceras se han convertido en un problema crítico. Durante la temporada de lluvias, las calles se transforman en lodazales e inundaciones que dificultan el tránsito de los trabajadores y el acceso de los niños a sus centros de estudio.
«Queremos el asfaltado y el alumbrado público; eso es lo que más necesitamos. Cuando llueve, uno pasa casi nadando con los niños para la escuela, entre el charco y el monte. A mi nieta por poco me la violan por la misma oscuridad en las calles, porque se han llevado hasta los cables», denunció Berta Josefina Córdova, vecina con más de 20 años en el sector.






Inseguridad y deficiencias en salud
La inseguridad, alimentada por la falta de iluminación, es una preocupación constante. Los residentes reportan que deben realizar sacrificios económicos propios para intentar iluminar el frente de sus viviendas ante la ausencia de las autoridades regionales y municipales.
Asimismo, señalaron la desatención en materia de salud, indicando que el consultorio local no cuenta con las condiciones mínimas para funcionar.
«El dispensario tuvieron que mudarlo porque no tiene nada; no hay aire, ni un ventilador, ni luz adecuada. Si a una mujer le da un dolor a medianoche o un niño se enferma, hay que correr al centro porque la doctora tiene que atender en otro lado», añadió Córdova.





Un problema integral de infraestructura
Por su parte, habitantes como Alexis Roca subrayaron que la problemática es integral y afecta la movilidad diaria. Explicó que incluso el uso de bicicletas se ha visto limitado debido al mal estado de las vías —todas de tierra—, lo que termina dañando sus medios de transporte personales.
«Hacemos un llamado a las autoridades para que vengan al sector, lo inspeccionen y vean las calles. Necesitamos que consoliden la estructura de La Orquídea porque aquí falta de todo: carreteras, brocales, cloacas y agua en varios puntos», puntualizó Roca.
Finalmente, los residentes insistieron en que las recientes consultas populares no han derivado en beneficios tangibles para el sector. Ante esta situación, la comunidad exige un plan de consolidación urgente que incluya el asfaltado total, la reactivación del alumbrado público y un sistema de salud funcional.





Fotos/Juan Goitía y Anselmo Sánchez (pasante)