
Vecinos y familiares de la calle 8 y del sector La Tijera, en la parroquia Las Cocuizas de Maturín, se encuentran entusiasmados por participar y unirse a las festividades del Carnaval. Esta es una tradición que la comunidad ha mantenido con orgullo durante aproximadamente 20 años.
Richard Rodríguez, diseñador de la calle 8 y uno de los principales organizadores, señaló que, tras reunirse con su equipo de trabajo, decidieron participar formalmente a pesar de los cambios logísticos anunciados por las autoridades para este año.
“Trataremos de hacer un buen trabajo y lograr que todo salga de la mejor manera, apegándonos a las nuevas normativas. No es una tarea fácil, porque la decisión se tomó tarde y solo nos quedan unos 14 días”, explicó Rodríguez.

Agregó que la evaluación de las calles decoradas se llevará a cabo el próximo sábado 14 de febrero. Por este motivo, los trabajos comenzarán este domingo 1 de febrero, con jornadas diarias de labor para compensar el poco tiempo disponible.
“Siempre hemos participado y no queremos romper la tradición. En 2025, cinco calles de Las Cocuizas se sumaron a la iniciativa; aunque este año desconocemos si participará la misma cantidad debido a las modificaciones en el evento carnestolendo”, puntualizó.
Por otra parte, habitantes del sector La Tijera indicaron que también se sumarán a la competencia. Muchos vecinos ya han adelantado parte de las decoraciones para avanzar con rapidez y cumplir con las expectativas de la comunidad.
Un Carnaval adaptado
A través de un comunicado oficial, la Gobernación de Monagas y la Alcaldía de Maturín informaron que, ante el contexto actual del país, el Carnaval de Maturín se adaptará para mantener viva su esencia desde los sectores populares.
“Este año, el sentimiento de la fiesta se traslada al corazón de nuestras comunidades y recintos emblemáticos, para que cada traje, nota musical y sonrisa siga siendo testimonio de nuestra identidad”, destaca el texto oficial.
La programación para este año incluye conciertos en la Concha Acústica y un desfile central en la Casa de la Cultura, buscando un formato más cercano a los ciudadanos.

Fotos/Arialex Brazón