Residentes del sector Las Piedritas de Viboral, en la parroquia Boquerón de Maturín, manifestaron su profundo malestar ante la acumulación de fallas en los servicios básicos y la falta de mantenimiento en la infraestructura vial y comunitaria, una situación que aseguran ha sido ignorada por las autoridades locales durante años.
Entre las principales denuncias resalta la existencia de un poste del alumbrado público que permanece caído desde hace más de una década. Según relataron los propios vecinos, la estructura tuvo que ser sostenida de manera improvisada con una piedra de gran tamaño para evitar que colapse por completo y provoque un accidente de gravedad.
A la problemática eléctrica se le suma una deficiencia crítica en el suministro de agua potable. En este sentido, Víctor Yendis, vocero del sector, destacó que el servicio por tubería es prácticamente inexistente, lo que obliga a los habitantes a cargar tobos desde zonas distantes o a recurrir a la recolección de agua de lluvia para cumplir con el aseo y la limpieza de sus viviendas.
Asimismo, Andrés Sánchez, vecino de la comunidad, lamentó las condiciones de abandono, maleza y deterioro en las que se encuentra la cancha deportiva local, un espacio destinado al esparcimiento de los jóvenes.
«Tenemos una cancha que lleva años sin poder ser utilizada como es debido. Tuvimos que restringir el acceso porque no está apta para los muchachos. En esta zona casi no contamos con espacios de recreación, por lo que sería de gran ayuda que se recupere esta instalación para que la juventud pueda hacer deporte», agregó.
Ante esta realidad, la comunidad hace un llamado urgente a las autoridades competentes para que atiendan sus requerimientos, reparen el tendido eléctrico, restituyan el flujo de agua potable y recuperen las áreas recreativas que hoy se encuentran inoperativas.





Fotos | Juan Carlos Goitía