Con una cosecha de cinco medallas repartidas en cuatro de oro y una de plata, la selección venezolana de lucha estilo grecorromano se creció en lo que fue su accionar en los Juegos Bolivarianos de Ayacucho-Lima, en una emotiva jornada que contó con el apoyo de los aficionados venezolanos.
Las preseas doradas llegaron por intermedio de los luchadores Luis Avendaño en la categoría 87 kilogramos de la rama masculina, seguido por Raiber Rodríguez (60 kg), Moisés Pérez (130 kg), Luillis Pérez (97 kg), mientras que la plata fue para Leomar Cordero (77 kg).
Avendaño inició su camino con un triunfo por marcador de 7-4 ante el colombiano Carlos Muñoz para luego imponerse de forma seguida al panameño Manuel Brown (9-0), al dominicano Johan Batista (9-0) y al peruano Carlos Espinoza, quien no se presentó al combate por la de oro debido a recomendación médica debido a posible lesión en uno de sus ojos.
«Tuvimos la medalla de oro para Venezuela y me sentí satisfecho por el resultado de hoy. Me mentalicé en ganar los cuatro combates y la clave estuvo en mantener la calma durante cada uno de ellos. Ha sido un año de reivindicación en mi lucha por disputar los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028», destacó Avendaño.
Casta olímpica
En el caso de Rodríguez, el barinés sacó a relucir su experiencia olímpica frente al peruano Abel Sánchez (8-0), el panameño Robert Pérez (2-1) y el chileno Raiber Rodríguez (9-0), entre tanto que en la semifinal superó 6-0 al dominicano Maikel Josefa y en la final demolió 13-3 al ecuatoriano Clisman Carracedo.
«Esta medalla no es solo mía, sino de toda Venezuela, de la familia de la lucha, de todos los que han colocado un granito de arena para concretar este resultado. Aprovecho para agradecerle al país por el apoyo en este camino que me permitió cambiar el color de la medalla, con respecto a lo hecho en la edición anterior», expresó Rodríguez.