Juliette Bryant, hoy de 43 años, ha roto el silencio sobre la pesadilla que vivió tras ser captada por la red de tráfico de Jeffrey Epstein hace más de dos décadas.
Su testimonio, que cobra relevancia ante la reciente revelación de documentos del Departamento de Justicia de EE. UU., detalla cómo el abuso no fue solo físico, sino que estuvo sostenido por un sistema de manipulación mental que ella describe como un «encadenamiento psicológico».
La historia de Bryant expone la magnitud de una red que operaba a escala global, captando mujeres en distintos continentes para trasladarlas a la isla privada de Epstein en el Caribe.
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El reclutamiento: De Ciudad del Cabo al Caribe
El calvario de Juliette comenzó en 2002, durante una visita oficial de Epstein a Sudáfrica. Con apenas 20 años y el sueño de convertirse en modelo, fue reclutada tras un encuentro casual. Sin embargo, la realidad se impuso apenas subió al avión privado:
«Cuando el avión despegaba, empezó a tocarme con fuerza entre las piernas. Me asusté muchísimo y de repente me di cuenta: mi familia no me va a volver a ver. Se reían. Me quedé petrificada», relata Bryant sobre su primer contacto con la red.
La manipulación como método de control
Más allá del cautiverio físico, Bryant destaca el impacto del abuso psicológico como la herramienta principal de Epstein para asegurar el silencio y la permanencia de sus víctimas.
- Cadenas invisibles: Juliette explica que la manipulación mental creaba un ciclo de dependencia difícil de romper. «Es una buena manera de decirlo, era como si me esposaran invisiblemente», afirma.
- Red transcontinental: El caso demuestra que el anillo de tráfico no conocía fronteras, involucrando a mujeres de diversos países bajo promesas profesionales falsas.
Contexto y revelaciones judiciales
La publicación de nuevos archivos y documentos oficiales ha arrojado luz sobre la complejidad de la organización de Epstein y la falta de protección que sufrieron las víctimas durante años de investigaciones.
- 18 años de investigación: El rastro de delitos de Epstein se extiende por casi dos décadas, dejando a decenas de mujeres luchando con traumas duraderos.
- Documentación del DOJ: Los archivos recientemente liberados exponen detalles perturbadores sobre cómo las instituciones permitieron que el abuso continuara de forma sistemática.
¿Qué esperar ahora?
A medida que emergen nuevos nombres y testimonios como el de Juliette Bryant, crece la presión pública para una rendición de cuentas más profunda. Las víctimas exigen que las instituciones y figuras que facilitaron o permitieron el funcionamiento de esta red asuman su responsabilidad legal ante la justicia.
Con información de Versión Final