Un estudio reciente publicado en el Journal of Experimental and Clinical Cancer Research revela un prometedor avance en el tratamiento del carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado).
La investigación demuestra que el fármaco cabozantinib no solo frena el crecimiento tumoral, sino que activa una «vía de alarma» que permite al sistema inmunológico identificar y destruir las células malignas con mayor eficacia.
Este hallazgo abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas que combinan inhibidores de tirosina quinasa con potenciadores de la respuesta inmunitaria en pacientes con diagnóstico avanzado.
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El mecanismo de acción
El estudio explica que el cabozantinib provoca fallos en las mitocondrias de las células tumorales, lo que causa la liberación de pequeños fragmentos de ADN en su interior. Este proceso activa el mecanismo natural de defensa conocido como vía cGAS/STING, cuyas funciones principales son:
- Detección de amenazas: Identifica el ADN fuera de su lugar habitual (citosólico).
- Respuesta Inflamatoria: Pone en marcha la producción de interferones tipo I.
- Modificación del microambiente: Altera el entorno del tumor para atraer y movilizar células del sistema inmunitario que atacan la formación cancerígena.
Resultados en laboratorio y el reto en humanos
En modelos animales, los científicos combinaron el cabozantinib con un compuesto llamado DMXAA, logrando una reducción drástica del tumor. Sin embargo, los expertos aclaran que el DMXAA es efectivo únicamente en roedores debido a diferencias biológicas entre especies.
En pacientes humanos, los investigadores ya han observado proteínas relacionadas con el estrés celular y la inmunidad activa, lo que confirma que el daño mitocondrial y la respuesta defensiva sí ocurren en nuestra especie, sentando las bases para el desarrollo de nuevos moduladores específicos para humanos.
Hacia una nueva era en la oncología hepática
El objetivo final de estos hallazgos es diseñar combinaciones terapéuticas que integren el cabozantinib con moduladores de la vía STING compatibles con el organismo humano. Esto permitiría:
- Potenciar la respuesta inmune de forma personalizada.
- Mejorar el pronóstico en casos de cáncer de hígado metastásico o avanzado.
- Reducir la resistencia a los tratamientos convencionales.
«Este descubrimiento es clave para identificar potenciadores en humanos que mejoren la acción del fármaco y transformen el manejo clínico del cáncer de hígado», destaca la publicación especializada.
Con información de VTV