Venezuela vivió la noche más memorable de su historia deportiva y David Martínez escribió su propio capítulo en ella. Poco después de que el país tocó la cima del béisbol, levantando su primer título del Clásico Mundial, ‘la joya’ venezolana también levantó la bandera amarilla, azul y roja, clasificando a LAFC a cuartos de final de Copa de Campeones Concacaf 2026, con un golazo en el último minuto. Una revelación personal ambiciosa en la noche internacional más grande del deporte venezolano.
Fue un regalo para los venezolanos
Desde Miami, puedes recorrer muchas parte de Norteamérica, Centroamérica y llegas al sur, a Venezuela… y en todo ese recorrido encontrarás a un venezolano o una venezolana celebrando una noche que guardarán, recordarán y nunca olvidarán.
Miles de emociones mezcladas para todo el pueblo venezolano, no sólo para el fanático del deporte, y eso explica en pocas palabras lo que significa para Venezuela ganar el Clásico Mundial de Béisbol por primera vez en su historia, y ante el local, en Estados Unidos.
Y aunque parezca una coincidencia con la noche continental que tuvo David Martínez, no se siente como tal.
Mientras un país entero celebraba una conquista pelotera con el talento de Maikel García (MVP del WBC), Ronald Acuña Jr., Wilyer Abreu o Eugenio Suárez, uno de sus talentos jóvenes más prometedores en el fútbol y MLS, apareció en otro escenario internacional.
La noche de David Martínez
El nacido en El Tigre, ex Monagas SC, mandó un zurdazo en el 90+2′ para darle la serie a Los Angeles Football Club ante uno de los equipos más ganadores de la Primera División de Costa Rica, Liga Deportiva Alajuelense, y meter al equipo angelino en cuartos de final del torneo continental.
David, ingresó por el salvadoreño Nathan Ordaz, otro joven que brilló y que ya había empatado el resultado 1-1.
Y no tardó mucho para volver a ser el factor diferencial, algo que se ha repetido una y otra vez en este arranque de 2026.
Fuente: MLS