El lipedema se ha consolidado como uno de los problemas de salud más consultados en internet. No es una cuestión estética, sino una enfermedad crónica e inflamatoria del tejido adiposo que afecta casi exclusivamente a las mujeres (más del 90%). A pesar de su prevalencia, sigue estando gravemente infradiagnosticado al confundirse frecuentemente con sobrepeso o problemas circulatorios.
¿Qué es el lipedema y por qué aparece?
Según explica la Dra. Cecilia Rufino, experta en cirugía estética, el lipedema se caracteriza por la acumulación simétrica y anormal de grasa subcutánea, principalmente en las extremidades inferiores (glúteos, caderas y piernas) y, en ocasiones, en los brazos.
Aunque el origen exacto es desconocido, los expertos señalan dos factores críticos:
- Genética: Existe una predisposición familiar hereditaria.
- Cambios Hormonales: Su aparición suele estar vinculada a etapas como la pubertad, el embarazo o la menopausia.
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Síntomas clave: ¿Cómo identificarlo?
La Dra. Lourdes Yagües, responsable de la Unidad de Cirugía de Lipedema en Quirónsalud, enfatiza que la clave está en los signos clínicos. A diferencia de la obesidad común, la paciente de lipedema suele adelgazar de cara o tronco, pero sus piernas permanecen sin cambios.
Señales de alerta:
- Dolor y sensibilidad: Hipersensibilidad o dolor al tacto en las zonas afectadas.
- Fragilidad capilar: Aparición de hematomas frecuentes sin causa aparente.
- Textura nodular: La piel presenta irregularidades o nódulos de grasa.
- Resistencia al ejercicio: Esta grasa patológica no desaparece con dietas convencionales ni actividad física intensa.
Tratamientos y calidad de vida
Al ser una enfermedad crónica, el lipedema no tiene una cura definitiva, pero sí un manejo que permite frenar su avance y mejorar la funcionalidad.
1. Medidas Conservadoras
- Alimentación: Una dieta antiinflamatoria es fundamental para controlar los brotes de dolor.
- Fisioterapia: Masajes de drenaje linfático manual y el uso de prendas de compresión especializadas.
- Ejercicio: Actividades de bajo impacto regular para evitar el sedentarismo sin inflamar más el tejido.
2. Opciones Quirúrgicas y Estéticas
La liposucción especializada (WAL o técnica similar) es actualmente el tratamiento más efectivo para reducir el volumen de grasa patológica respetando el sistema linfático. Otros tratamientos complementarios incluyen:
- Presoterapia: Ayuda a la circulación y reducción de pesadez.
- Carboxiterapia y Mesoterapia: Mejoran la calidad de la piel y la microcirculación.
Ante la sospecha de padecer lipedema, es fundamental acudir a un profesional médico especializado para obtener un diagnóstico diferencial y evitar tratamientos erróneos.
Con información de Cuídate Plus