Saleh Mohammadi, un joven de tan solo 19 años cuya vida y prometedora carrera en la lucha libre fueron truncadas por el régimen iraní. Mohammadi, quien representó a Irán en competiciones internacionales, mantenía el firme sueño de competir en los Juegos Olímpicos.
El joven deportista fue detenido en el marco de las protestas de enero, una ola de manifestaciones que ha resultado en el asesinato de al menos 35,000 personas a manos de las fuerzas estatales. Mohammadi fue sometido a un proceso judicial carente de garantías, basado en acusaciones sin pruebas concluyentes y la obtención de confesiones forzadas mediante tortura. Finalmente, la sentencia de muerte se ejecutó por ahorcamiento.
Un deportista convertido en símbolo Mientras que a nivel global los atletas son celebrados por sus logros y dedicación, en Irán la realidad de los deportistas es el silencio y la persecución.
Su familia y su comunidad lo despiden reivindicando su legado como atleta y como joven cuya voz fue silenciada por el aparato estatal. El caso de Mohammadi subraya la situación de vulnerabilidad de los ciudadanos en el país, donde la disidencia y la participación en protestas se enfrentan a las medidas más extremas de represión.
🕊️💔 El último adiós a Saleh Mohammadi: Tenía solo 19 años. Era campeón de lucha y representó a Irán a nivel internacional. Su sueño era competir en los Juegos Olímpicos. 🤼♂️
— Alternativo Digital (@AlternativoDig) March 23, 2026
Fue detenido durante las protestas de enero, en las que el régimen asesinó a al menos 35.000… pic.twitter.com/65i60CB9nr