Este domingo, coincidiendo con la conmemoración de la Proclamación de la Independencia, el Gobierno venezolano y diversos movimientos sociales darán inicio a la «Gran Peregrinación Nacional por la Paz y el Fin del Bloqueo». La movilización, que recorrerá el territorio nacional hasta el próximo 1 de mayo, busca unificar el reclamo de los sectores productivos y políticos por el levantamiento definitivo de las medidas coercitivas internacionales.
Una ruta por la soberanía económica
La jornada itinerante vincula la fecha histórica de la emancipación con la actual exigencia de soberanía financiera. Según el cronograma oficial, el recorrido culminará en la capital con una concentración masiva el Día del Trabajador.
El gobernador de Guayana Esequiba, Neil Villamizar, confirmó que en su entidad se realizarán actividades para visibilizar el impacto de las restricciones en el desarrollo regional. Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ratificó la adhesión del Poder Legislativo a esta iniciativa, calificándola como un mecanismo de presión diplomática para despejar el camino al crecimiento económico proyectado para el segundo semestre de 2026.
Contexto y flexibilización: El rol de las nuevas licencias
La movilización ocurre en un contexto de complejidad económica que se remonta a 2015, periodo desde el cual el Estado venezolano contabiliza más de 930 medidas coercitivas que afectan áreas estratégicas como el petróleo, el oro y la banca pública.
Sin embargo, el panorama operativo ha mostrado cambios recientes. En abril de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE. UU. expandió el marco comercial mediante la emisión de dos instrumentos clave:
- Licencia General 56 (GL 56): Autoriza formalmente la negociación y firma de contratos comerciales contingentes en todos los sectores, permitiendo que empresas internacionales suscriban memorandos de entendimiento y participen en licitaciones públicas.
- Licencia General 57 (GL 57): Facilita la operatividad financiera al permitir servicios bancarios y banca corresponsal con el Banco Central de Venezuela (BCV) y el Banco de Venezuela, una medida orientada a reducir costos transaccionales y normalizar el flujo de capital hacia el país.
Pese a estas aperturas técnicas, el discurso oficial del PSUV y los movimientos comunales insiste en que estas licencias son insuficientes, exigiendo el cese total de las sanciones para garantizar una estabilidad financiera sin precedentes en la última década.
Vía Globovisión