Una tragedia de proporciones devastadoras sacude al departamento del Meta en Colombia tras el hallazgo de tres mujeres asesinadas el pasado jueves 16 de abril de 2026. El crimen, que las autoridades investigan bajo la tipificación de feminicidio agravado, ocurrió en una vivienda de la vereda Alto Morichal, donde las víctimas fueron atacadas brutalmente con armas blancas durante lo que inició como una reunión familiar.
Las víctimas fueron identificadas como Praxedis Calderón Andrade y sus hijas, Arelys Monje Calderón y Bersy Monje Calderón. De acuerdo con el reporte oficial, los cuerpos de las tres mujeres fueron hallados en el interior del domicilio con múltiples heridas, en una escena marcada por la violencia del ataque.
Un agresor con antecedentes
Según declaraciones del coronel Nelson Zambrano a medios nacionales, la principal línea de investigación apunta a la expareja de una de las hijas de la señora Praxedis. El sospechoso, cuya identidad se mantiene bajo reserva para no entorpecer la búsqueda, habría participado inicialmente en la reunión familiar.
Las pesquisas revelaron un dato alarmante: el presunto agresor cuenta con una orden de captura vigente desde el año 2019, vinculada al homicidio de quien fuera el compañero sentimental de su expareja en aquel entonces. Testigos y allegados señalaron que el móvil del crimen estaría ligado a una conducta de celos obsesivos y conflictos personales persistentes.
Dinámica del ataque
El reporte preliminar indica que el agresor no solo arremetió contra las mujeres. Previo al triple feminicidio, un hombre identificado como José Tiberio Muñoz Leiton fue atacado con arma blanca, resultando gravemente herido. Debido a la complejidad de sus lesiones, Muñoz Leiton tuvo que ser trasladado de urgencia a la ciudad de Bogotá para recibir atención especializada.
Tras herir al hombre, el sujeto se habría dirigido a la vivienda para acabar con la vida de su expareja, su suegra y su cuñada, utilizando presuntamente un machete. En el lugar de los hechos, unidades de la SIJIN hallaron el arma blanca y un arma de fuego de fabricación artesanal (tipo fisto).
Justicia en marcha
Se conoció que el sospechoso se había retirado de la zona días atrás tras una fuerte discusión, pero regresó el jueves para ejecutar el ataque. Actualmente, la SIJIN y los cuerpos de inteligencia de la Policía adelantan operativos de cierre y búsqueda en el sector rural y municipios aledaños para dar con su paradero.
Este suceso ha generado una profunda ola de indignación en la comunidad de La Macarena, que hoy clama por justicia ante un caso que evidencia la urgencia de fortalecer las rutas de protección para mujeres víctimas de violencia de género en zonas rurales.
Vía El Regional del Zulia