La patinadora venezolana Jessire Rivas ratificó su ascenso meteórico en el patinaje de velocidad internacional tras completar una actuación histórica en el Arena Geisingen, uno de los templos más exigentes de la disciplina a nivel global. La barinesa cerró su participación con un botín de tres metales: oro, plata y bronce.
La cima del podio llegó en la prueba de 3.000 metros puntos. Con una estrategia impecable y un despliegue físico sobresaliente, Rivas detuvo el cronómetro en 4:37.657, superando en un duelo vibrante a la colombiana Juliana Poveda y a la española Daniela Gil. Esta victoria confirma la capacidad de la criolla para dominar pruebas de fondo en escenarios de máxima presión.
Rivas también demostró ser una velocista de élite en las finales del Dobbin Sprint.
- Medalla de Plata: En los 500 metros, la venezolana protagonizó un final de fotografía al registrar 45.78, quedando a apenas milésimas de la chilena Aylén Santibáñez (45.66).
- Medalla de Bronce: En una segunda instancia del Dobbin Sprint, Rivas repitió podio, consolidando su regularidad frente a las mejores exponentes de Europa y Sudamérica.
El éxito en suelo alemán no es un hecho aislado. La patinadora oriunda de Barinas llega a esta cita tras una racha imparable en el viejo continente, donde ha dejado su huella en:
- El Trofeo Internacional Villa de Gijón (España).
- La prestigiosa serie francesa Tres Pistas (Pibrac, Valence d’Agen y Gujan-Mestras).
- El evento Terras do Infante en Lagos (Portugal).
Proyección estelar
Con estos resultados, Jessire Rivas no solo eleva el estandarte tricolor en uno de los eventos más competitivos del calendario europeo, sino que se posiciona como la figura con mayor proyección del patinaje de velocidad venezolano en la actualidad. Su capacidad para alternar podios en pruebas de fondo y velocidad la convierte en una rival de cuidado de cara a los próximos ciclos internacionales.
Vía Versión Final