Más de 300 guarderías en Gales han recibido la instrucción del Partido Laborista del Reino Unido de denunciar ante la Policía incidentes racistas cometidos por niños pequeños, informaron medios locales. La medida busca convertir los centros de educación infantil en entornos antirracistas, señaló RT Actualidad.
Al registrar los casos, el personal debe indicar si el presunto racismo fue de adulto a niño, adulto a adulto, niño a niño o de tipo sistémico. La guía también anima a los educadores a discutir la política antirracista durante las reuniones de personal y a revisar que los libros, muñecos, carteles y exhibiciones en las aulas de los infantes reflejen diversidad.
De acuerdo con la diligencia, el personal de las guarderías debe evaluar si un incidente racista podría constituir un delito de odio antes de reportarlo. Cuando no se considere delito, se aconseja comentarlo con los compañeros, padres o tutores y, en algunos casos, con los niños implicados.
La guía, publicada por la Asociación Nacional de Guarderías e incluida en un documento de Diversidad y Aprendizaje Profesional Antirracista (DARPL), se aplica al cuidado de niños de hasta 12 años. Otro de sus objetivos es que las historias y contribuciones de las minorías étnicas se incorporen a los planes educativos del país británico.
Vía VTV