Erika María «N» fue detenida en la capital de Venezuela, donde pretendía refugiarse luego de haber matado a su nuera, Carolina Flores Gómez, y aunque tuvo mucho tiempo para huir, un alertamiento clave permitió retenerla temporalmente.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) confirmó que la mujer, de 63 años, está bajo custodia en el país sudamericano y realiza las gestiones para extraditarla por el feminicidio que presuntamente cometió el pasado 15 de abril.
Sin embargo, no detalló las circunstancias de la captura ni cuándo se espera que sea devuelta a territorio mexicano.
Lea también: Exreina de belleza mexicana es asesinada por su suegra
Un aspecto fundamental es la dilación con que su hijo acudió a denunciarla. Pues él tardó un día en ir a la FGJCDMX y ese tiempo fue suficiente para que su madre recorriera varios kilómetros, hasta Centroamérica, después de matar a la exreina de belleza de Baja California.
¿Cuál fue la ruta de Erika María «N»?
Erika María «N» salió de la Ciudad de México horas después de cometer el crimen. Su primer destino fue Panamá, país que utilizó como punto intermedio o escala de tránsito.
Desde ahí, continuó su viaje hasta Caracas, Venezuela, a donde ingresó el 16 de abril, es decir, cuando apenas había pasado un día del feminicidio.
La FGJCDMX acudió a recabar datos al departamento hasta el 17 de abril. En la residencia localizaron indicios balísiticos, pues la víctima fue herida por al menos seis disparos de arma de fuego, incluidos impactos en la cabeza.
Hasta antes de que Erika María «N» llegara al territorio venezolano, no existía una alerta internacional formal activa para detenerla. Esa medida fue adoptada por la Fiscalía capitalina hasta el 27 de abril.
Previamente, autoridades de México alertaron a sus contrapartes en Venezuela que posiblemente ingresaría a ese país una mujer identificada como Erika María Guadalupe Herrera Coriand y les urgía arrestarla. Como todavía no existía una ficha de Interpol, las autoridades venezolanas no podían detenerla por el asesinato.
Fue así que lograron ubicarla e interceptarla. Cuando ella se resistió y discutió con los policías, la arrestaron por «desacato» a la autoridad. Eso permitió retenerla hasta que llegara la notificación formal.
La acusada alegó que estaba en otro país, que no tenían autoridad como para detenerla por un delito que no había cometido, incluso negó cualquier imputación. El desacato es una figura que se utiliza comúnmente en las detenciones callejeras y que permite tener hasta 48 horas detenida a una persona.
Finalmente, la presunta feminicida fue arrestada y se encuentra recluida en una celda de Interpol en Caracas, en espera de su extradición.
Vía N+