Este viernes 8 de mayo de 2026, Laura Virginia Fernández Delgado asumió oficialmente la Presidencia de la República de Costa Rica para el período constitucional 2026-2030. La ceremonia de traspaso de poderes tuvo lugar en el Estadio Nacional, en San José, donde la nueva jefa de Estado recibió la banda presidencial de manos del mandatario saliente, Rodrigo Chaves Robles.
Con 39 años y originaria de Puntarenas, Fernández Delgado hace historia por partida doble: se consagra como la presidenta número 50 de la nación y la segunda mujer en ocupar el cargo, siguiendo los pasos de Laura Chinchilla (2010-2014).
Del Ministerio a la Casa Presidencial
La llegada de la mandataria al poder no es fortuita. Fernández fue una pieza clave en la administración de Chaves, desempeñándose como:
- Ministra de Planificación Nacional y Política Económica (2022-2025).
- Ministra de la Presidencia (2024-2025 y principios de 2026).
Su ascenso culminó el pasado 1 de febrero de 2026, cuando obtuvo más del 48% de los votos, logrando una victoria definitiva sin necesidad de balotaje. Además, su gestión inicia con un fuerte respaldo legislativo, ya que el Partido Pueblo Soberano ostenta una mayoría parlamentaria de 31 de las 57 curules.
Crónica de una jornada de retrasos y multitudes
A pesar de la solemnidad del acto, la sesión del Congreso —prevista originalmente para las 11:00 a.m.— sufrió demoras significativas. Los retrasos se debieron a:
- Logística diplomática: Complicaciones con el ingreso de las numerosas delegaciones internacionales.
- Traslados oficiales: Demoras en la salida de las residencias particulares tanto de Chaves como de Fernández.
El Estadio Nacional, que albergó a cerca de 20.000 ciudadanos, se convirtió por segunda vez en sede de un traspaso de poderes. El gobierno también instaló pantallas gigantes en las afueras del recinto para los miles de costarricenses que no lograron obtener entradas para el evento.
Desafíos para el cuatrienio
Con un discurso enfocado en la continuidad y la eficiencia, Laura Fernández Delgado inicia su mandato con el reto de consolidar las políticas económicas que gestionó como ministra, ahora con el poder absoluto del Ejecutivo y una mayoría legislativa a su favor.
Con información de Cactus 24