Residentes del sector Las Acacias II, en la parroquia Alto de Los Godos, de Maturín, denunciaron fallas en los servicios públicos que afectan su calidad de vida.
La problemática del agua es el desafío diario más agudo para los habitantes. Según los vecinos, la comunidad no cuenta con una infraestructura propia de aguas blancas ni negras desde su fundación hace aproximadamente 15 años.

«Carecemos de servicios de aguas blancas y servidas. La situación con el suministro es crítica, al punto de que los vecinos hemos tenido que realizar conexiones propias desde otros sectores; sin embargo, esto no cubre a todos, por lo que quienes no tienen acceso deben cargar envases desde casas cercanas o comunidades adyacentes», explicó José Urbina, residente del sector.
La distribución del recurso es irregular y depende directamente del funcionamiento de bombas eléctricas del sector Jose Tadeo Monagas. Los vecinos reportan que el suministro puede desaparecer a media tarde o noche, y en muchas ocasiones, el flujo es apenas un «chorrito» insuficiente para las necesidades básicas del hogar.


Asimismo, aquellos que no tienen acceso a estas conexiones improvisadas deben cargar envases desde las casas de otros vecinos para subsistir.
Fallas de alumbrado público
A esta situación se suma el deficiente estado del alumbrado público. A pesar de existir algunos postes, la mayoría de los bombillos se encuentran quemados o inoperativos, sumiendo a las calles en una oscuridad total al caer la noche. Esta situación ha facilitado el incremento de la inseguridad en la zona.

«Hay alumbrado público pero los bombillos no sirven. Uno se cansa de hablar con los del Consejo Comunal y no nos hacen caso».
Los habitantes de Las Acacias II hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que se inicie un proyecto formal de consolidación de servicios que incluya iluminación y una red de agua potable digna.
Fotos/Juan Goitía