Cinco turistas italianos murieron en Maldivas durante una excursión de buceo mientras exploraban una cueva submarina en el atolón de Vaavu, a unos 50 metros de profundidad.
Hasta ahora, las autoridades recuperaron solo uno de los cuerpos. Los equipos de rescate mantienen una compleja operación para encontrar a las otras cuatro víctimas, quienes se presume permanecen dentro de la misma cueva submarina.
La búsqueda se considera de alto riesgo debido a la profundidad, las condiciones meteorológicas adversas y la estructura de la cueva.
Mohamed Hussain Shareef, portavoz de la presidencia de Maldivas, graficó la peligrosidad del lugar con una frase contundente: «La cueva es tan profunda que ni siquiera los buzos con el mejor equipo intentan acercarse a ella», consignó CNN.
El grupo había realizado una inmersión matutina cerca de Alimathaa y no volvió a la superficie al mediodía del jueves, según los primeros reportes.
Entre las víctimas se encuentra Monica Montefalcone, de 51 años, reconocida bióloga marina, personalidad televisiva y profesora de Ecología Marina Tropical y Ciencias Subacuáticas en la Universidad de Génova.
También murió su hija, Giorgia Sommacal, de 22 años, quien había estudiado ingeniería biomédica y compartía la pasión de su madre por la vida marina.
La Universidad de Génova confirmó además que entre los fallecidos había dos jóvenes investigadores. Una de ellas era Muriel Oddenino, de 31 años, bióloga marina y ecóloga, descrita por un ser querido como «dulce y sensible».
También perdieron la vida Gianluca Benedetti, de 44 años, gerente de operaciones, instructor de buceo y capitán de barco; y Federico Gualtieri, de 31 años, instructor de buceo y recientemente graduado en biología marina y ecología.
Hasta el momento, el único cuerpo que se recuperó es el de Gianluca Benedetti, informó Corriere Della Sera.
Las primeras hipótesis apuntan a una posible contaminación o falla en la mezcla de las botellas de aire comprimido, lo que pudo provocar síntomas de intoxicación bajo el agua. Otra línea de investigación apunta a una desorientación dentro de la cueva, un riesgo frecuente en estructuras submarinas profundas y laberínticas.
Los expertos también consideran factores como la narcosis por nitrógeno, un fenómeno que puede afectar la percepción y la toma de decisiones a profundidades superiores a los 30 metros.
Otros 20 ciudadanos italianos permanecen en la embarcación y se encuentran en buen estado, según informó la cancillería italiana.
Fuente: Cactus24