Una intensa ofensiva de las fuerzas israelíes cobró la vida de al menos siete personas y dejó seis heridas en el sur del Líbano, en lo que representa una severa violación al frágil cese de hostilidades decretado en abril. Según informaron medios oficiales libaneses, el ejército israelí ejecutó cerca de un centenar de ataques que combinaron bombardeos aéreos, fuego de artillería y operaciones con drones.
La ofensiva militar impactó múltiples localidades en los distritos de Tiro, Sidón, Nabatieh, Bint Jbeil y Marjeyoun, interrumpiendo la relativa calma de la región.
Ataques focalizados y víctimas civiles
Entre las víctimas mortales confirmadas se encuentran un paramédico, una mujer, un exalcalde y varios civiles. Uno de los episodios más críticos ocurrió en la localidad de Tayr Falsayh, donde un bombardeo mató a una mujer y a su hijo —quien se desempeñaba como miembro de los servicios de emergencia— y dejó otras cinco personas heridas.
Asimismo, las autoridades reportaron un fallecido tras un ataque en Al-Abbasiya, mientras que en la comunidad de Tibnin se confirmó el deceso de Haidar Mouassi, exalcalde de Aitaroun y actual miembro del consejo municipal de dicha localidad.
Ruptura tras la prórroga en Washington
Esta nueva escalada se registra apenas 24 horas después de que concluyera en Washington la tercera ronda de negociaciones indirectas entre Líbano e Israel. Las conversaciones, auspiciadas por el gobierno de Estados Unidos, habían logrado precisamente acordar una prórroga de 45 días para el alto el fuego que entró en vigor el pasado mes de abril.
Desde el inicio de la ofensiva israelí a gran escala contra territorio libanés, el 2 de marzo de 2026, el balance humano es devastador. De acuerdo con las últimas cifras oficiales del gobierno libanés, el conflicto ya deja al menos 2.969 fallecidos, 9.112 heridos y más de un millón de desplazados internos.
Vía Con EL Mazo Dando