Trabajadores de la empresa de asfalto Asforca hicieron un llamado público a la Alcaldía del municipio Maturín para que solvente un compromiso financiero que arrastra desde hace casi dos años, situación que afecta directamente el sustento de decenas de familias.

José Luis Guerra, vocero de los afectados, explicó que el próximo mes de julio se cumplirán dos años desde que la municipalidad paralizó los pagos correspondientes a los servicios prestados por la contratista.
“Hacemos vida en la planta de asfalto Asforca un total de 87 choferes de volquetas y estamos urgidos de nuestro debido pago. Como trabajadores afrontamos infinidad de necesidades; tenemos hijos, nietos y esposas que dependen de nosotros”, afirmó Guerra.
Silencio institucional
El vocero aclaró que, antes del año 2024, la administración de la alcaldesa de Maturín venía cancelando los compromisos a tiempo, sin embargo, tras culminar la relación laboral, la municipalidad dejó pendiente el último pago, una deuda que aún no ha sido honrada.
Los afectados aseguran que han acudido en reiteradas ocasiones a la sede del ayuntamiento en busca de una solución, pero hasta la fecha no han recibido respuestas concretas por parte de las autoridades competentes.
“Necesitamos que le realicen el pago al propietario de la empresa para que él pueda proceder a cancelarnos lo que nos corresponde por concepto de nuestro trabajo”, agregó el portavoz.
Disposición al trabajo
Guerra precisó que este sector laboral opera bajo la modalidad de contrataciones, prestando servicios tanto a la Gobernación del estado Monagas como a las distintas alcaldías de la región.
Finalmente, los transportistas manifestaron su total disposición de reincorporarse a las labores de vialidad. Expresaron su deseo de integrarse activamente en el plan de aplicación de las 15 mil toneladas de asfalto proyectadas para el bacheo y pavimentación de las calles de Maturín.
Fotos | Arialex Brazón