Docentes de las universidades en Monagas se unieron al paro nacional que convocó la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela, para continuar exigiendo mejoras salariales.
La jornada de protesta, planificada para un lapso de 24 horas, paralizó de manera casi total las principales casas de estudios superiores de la entidad, como la Universidad de Oriente (UDO) Campus Los Guaritos y la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL).
En este sentido, el profesor Hernán Azócar, presidente de la Asociación de Profesores de la UPEL (Aproupel) Maturín, calificó la convocatoria como un rotundo éxito y destacó la alta receptividad del gremio en la región ante el llamado federativo.





«El paro se ha cumplido en un 98 % tanto en la Universidad de Oriente como en esta institución. Cerca de 150 profesores de este instituto no se apersonaron a la casa de estudios, haciendo un acto de solidaridad con el gremio profesoral. Estamos aquí reclamando y exigiendo que el gobierno haga un viraje en cuanto a las políticas económicas», afirmó Azócar.
La brecha económica
El dirigente gremial argumentó que las medidas anunciadas por el Ejecutivo nacional el pasado 30 de abril, profundizaron la brecha económica de los trabajadores, al priorizar la asignación de bonos e ingresos mínimos en lugar de una verdadera política de sueldos ajustada a la realidad inflacionaria.
«Esto que se anunció el 30 de abril fue un desastre, un descalabro, porque terminó de abrir más la brecha. No se habló de salario, se habló de incremento de bonos y de un ingreso mínimo que generó descontento y discriminación, porque el sector jubilado no fue considerado en este sentido», fustigó el vocero.

Asimismo, Azócar lamentó que a pesar de que el pasado 12 de mayo el sector sostuvo un encuentro con la ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, las autoridades no ofrecieron respuestas concretas a las demandas de los docentes, quienes exigen que las bonificaciones tengan incidencia real sobre las prestaciones sociales y que los beneficios arropen a la totalidad del personal.
En este sentido, el presidente de Aproupel Maturín reiteró que el sector se mantendrá en pie de lucha y coordinando próximas acciones si las autoridades nacionales no rectifican sus políticas de remuneración.
«Aspiramos que el Gobierno haga el ejercicio de reflexionar en torno a la política de desalarización que ha venido implementando en el país. La administración pública debe tener mejores beneficios por la ardua tarea que realiza en el sector universitario y en todos los sectores laborales de Venezuela», concluyó.
Fotos | Juan Goitía