El presidente de la Asociación de Productores Integrales del estado Monagas (Asoprimo), José Antonio Adrián, insta a la totalidad de los productores de la región, a cumplir rigurosamente con los ciclos de inmunización contra la fiebre aftosa para proteger la salud del rebaño local y garantizar la comercialización legal de los productos cárnicos.
Adrián recordó que la ganadería debe gestionarse con la misma rigurosidad y sostenibilidad económica que cualquier otra actividad comercial, por lo que desestimó la idea de que el Estado deba subsidiar o regalar de forma permanente los biológicos. Explicó que la vacunación es una responsabilidad directa del productor, indispensable para mantener la operatividad y rentabilidad de sus unidades de producción.
«Si tú no vacunas tu ganado, aparte de que no lo estás protegiendo, sencillamente tú no tienes la opción de sacar la guía de movilización, porque para sacarla tienes que tener tu aval sanitario que certifique la inmunización por grupo etario», advirtió el vocero de Asoprima.
A su vez, enfatizó el impacto económico que representa el descuido sanitario, señalando que la falta de vacunas bloquea por completo la cadena de comercialización, impidiendo que los productores puedan vender los animales o la carne que generan. Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de cuidar estrictamente la cadena de frío de los medicamentos, ya que cualquier fallo térmico inactiva el producto, convirtiéndolo en una aplicación inútil.

«Aquí sencillamente hay gente que vacuna y hay gente que no vacuna. Si en una misma zona unos productores vacunan y otros no, no estamos haciendo nada. Para que podamos superar este problema a nivel latinoamericano, se requiere un porcentaje de cobertura masivo que actualmente se deja de vacunar por diversos factores como la falta de recursos o desinformación», apuntó Adrián.
Asimismo, el presidente de Asoprimo lamentó que, según los mapas de seguimiento de los organismos sanitarios internacionales, Venezuela siga apareciendo en una posición desfavorable dentro del continente en materia de erradicación de la fiebre aftosa. Por ello, reiteró que la única vía para cambiar esta realidad es el compromiso unánime de los trabajadores del campo monaguense.
¿Qué es la fiebre aftosa?
La fiebre aftosa es una enfermedad animal transfronteriza que afecta gravemente la producción de ganado, alterando el comercio regional e internacional de animales y productos de origen animal. Se estima que la enfermedad circula en el 77 % de la población mundial de ganado en África, Oriente Medio y Asia, así como también en un área limitada de América del Sur.
Se caracteriza por fiebre y úlceras en forma de ampollas en la lengua y labios, en la boca, en las ubres y entre las pezuñas. Ocasiona graves pérdidas de producción y aunque la mayoría de animales afectados se recupera, la enfermedad a menudo los deja debilitados.
La fiebre aftosa se encuentra en todas las excreciones y secreciones de los animales infectados. El virus puede estar presente en la leche y el semen durante hasta 4 días antes de que el animal muestre signos clínicos de la enfermedad. Los animales que se han recuperado de la infección o aquellos vacunados con vacunas de virus vivos pueden actuar como portadores del virus.
En Venezuela se encuentra en la etapa final de erradicación de la fiebre aftosa. El país está ejecutando el Plan Operativo 2026–2030 para lograr la certificación oficial como territorio libre de esta enfermedad, con el apoyo técnico de la OPS y PANAFTOSA.
Fotos | Juan Goitía