La falta de semáforos operativos en la avenida Miranda, de Maturín, desde hace años genera un gran embotellamiento en esta intersección vial, donde los usuarios reportan accidentes leves de forma constante. Siendo una de las zonas más concurridas de la capital monaguense, la arteria vial se encuentra «adornada» por dispositivos dañados que, hasta la fecha, no han recibido la atención técnica necesaria para solucionar la problemática de raíz.
Esta situación ha detonado una severa congestión vehicular debido al notable incremento en el tránsito de automóviles, y la alta afluencia de ciudadanos que colman las calles para realizar sus compras. Actualmente, solo dos funcionan con normalidad, lo que obliga a conductores y peatones a disputarse el derecho de palabra en la vía.


«Los semáforos llevan un largo tiempo sin funcionar y las autoridades locales no han realizado ninguna jornada especial para revertir esta situación. Trabajar o comprar aquí se ha vuelto un caos total», aseguró un comerciante de la zona, quien prefirió mantener su anonimato.
Asimismo, el daño de estos aparatos de control vial ha perjudicado gravemente el libre tránsito de quienes caminan por las aceras, ya que los peatones corren el riesgo latente de ser atropellados ante la cantidad de carros que suelen invadir los pasos peatonales. La falta de autoridad y de señalización ha convertido las esquinas de la Miranda en un punto crítico para los adultos mayores y niños que intentan cruzar la calle.
«Cruzar la calle es una lotería diaria porque los carros y las motos invaden las aceras y las esquinas debido a la misma desesperación por avanzar. Hacemos un llamado a la Alcaldía para que repare estos sistemas antes de que ocurra una tragedia mayor», sentenció un usuario afectado por el colapso vial.
Fotos | Juan Goitía