Debido a la reciente reparación de un gran cráter que estaba ubicado en la avenida Casanova, de Maturín, conductores del transporte público piden a la Alcaldía que eliminen otro gran hueco, en la avenida Rómulo Gallegos, justo al frente del Colegio de Médicos.
Los denunciantes señalan que, mientras una zona fue atendida, esta importante arteria vial ha quedado en el olvido, incrementando los riesgos para quienes transitan diariamente por el lugar.
Los conductores y ciudadanos reportaron que el hueco ha crecido de forma alarmante durante las últimas semanas, convirtiéndose en una trampa mortal. Aseguran que la situación es un «dolor de cabeza» especialmente para los choferes de transporte público, quienes son los más afectados al tener que maniobrar bruscamente para evitar caer en la enorme zanja, lo que deteriora severamente sus unidades de trabajo.



«El hueco cada día se abre más y destroza el tren delantero de los carros. Es un verdadero dolor de cabeza porque somos nosotros, los que pasamos todo el día trabajando en la calle, quienes pagamos los platos rotos de una vialidad abandonada», manifestó uno de los transportistas afectados de la zona.
Además mencionan que por esta zona transitan las unidades de las rutas del transporte público 16, 15, 40, 41, 18, 58, entre otras, lo que genera un flujo masivo de pasajeros y vehículos a toda hora. El gran tamaño del hundimiento no solo ralentiza el tráfico en las horas pico, sino que también obliga a los colectivos a invadir el canal contrario, poniendo en peligro la vida de peatones y pacientes que acuden al centro médico.
Los conductores se han quejado en reiteradas ocasiones y hacen un llamado a las autoridades competentes para que reparen la vialidad y así evitar accidentes fatales. Es por ellos que piden a la alcaldía que despliegue el plan de bacheo de manera urgente en la avenida Rómulo Gallegos, antes de que ocurra una tragedia que lamentar en esta concurrida vía de la capital monaguense.
Fotos/Juan Goitía