Según un documento oficial titulado Principios de Separación entre Cónyuges, el gobierno de Afganistán ha eliminado de facto la edad mínima fija para contraer matrimonio para las niñas.
Anteriormente, la edad legal para contraer matrimonio era de 16 años para las niñas y 18 para los niños, según el Código Civil afgano de 1977. Las niñas menores de 16 años podían casarse con el permiso de su padre o de un juez.
El reglamento, firmado el pasado viernes, establece también que los menores tendrán derecho a solicitar la cancelación del matrimonio una vez lleguen a la pubertad, pero que «dicha anulación solo podrá tener lugar mediante resolución judicial».
Ese derecho a la anulación no es igual entre niños y niñas: la ley establece que el «silencio» de una niña al alcanzar la pubertad equivale a un consentimiento sobre la continuidad del matrimonio, no siendo así para los niños o para las mujeres que hayan estado casadas.
«La opción de una joven virgen queda invalidada por el silencio», indica el texto.
El artículo 8 aborda lo que describe como abuso de autoridad por parte de un padre o abuelo que actúa como tutor. Afirma que si un padre o abuelo casa a una hija o nieta menor de edad «sin actuar con compasión o de manera apropiada hacia ella», la joven podrá, al alcanzar la pubertad, solicitar la anulación del matrimonio ante los tribunales.
El mismo artículo establece además que si un padre o un abuelo «es conocido por su conducta inmoral o abuso de autoridad» y casa a una niña con una «persona no compatible» o le impone una «dote manifiestamente injusta», entonces el matrimonio no se considerará válido.
Desde la toma de Kabul en agosto de 2021, los talibanes han impuesto leyes y códigos que subyugan a las mujeres a sus esposos y familiares, confinándolas cada vez más a sus hogares, en violación de los derechos humanos.
En enero, los gobernantes de facto en Afganistán aprobaron un código judicial que clasifica a la sociedad en cuatro categorías y establece castigos diferenciados según el estatus social del acusado, reservando las penas de prisión y latigazos para las clases bajas y simples «advertencias» para la élite y los clérigos.
Fuente: Cactus24