Las autoridades sudafricanas iniciaron una investigación de alta prioridad tras el hallazgo de los cuerpos de una pareja de turistas jubilados en un río infestado de cocodrilos dentro del Parque Nacional Kruger. Las víctimas, que se encontraban realizando un safari en uno de los destinos naturales más famosos de África, presentaban múltiples heridas de arma blanca y tenían las manos atadas a la espalda.
Identifican a las víctimas
Las personas asesinadas fueron identificadas formalmente como Ernst Marais, de 71 años, y su esposa Dina Marais, de 73 años, ambos ciudadanos sudafricanos residentes de la localidad costera de Mossel Bay. De acuerdo con las bitácoras de viaje, la pareja había recorrido más de 1.100 millas (cerca de 1.800 kilómetros) para disfrutar de una semana de vacaciones en la reserva.
La cronología de la desaparición y el hallazgo se desarrolló de la siguiente manera:
- Jueves por la noche: Empleados del parque activaron los protocolos de búsqueda luego de que los jubilados no regresaran a su campamento a la hora establecida.
- Viernes por la mañana: Un grupo de turistas que observaba una manada de elefantes en la zona de Pafuri (región de Nxanatseni North) divisó los cuerpos flotando en las inmediaciones del río Limpopo y alertó a los guardaparques.
Los detalles del ataque
Según reportes del diario sudafricano The Herald, fuentes cercanas a la investigación forense revelaron que ambas víctimas sufrieron un ataque de extrema violencia. Ambos cuerpos presentaban múltiples puñaladas en el torso y las extremidades superiores.
Los criminales ataron las manos de los ancianos antes de arrojarlos a la corriente. La principal sospecha forense es que los atacantes los lanzaron al agua con la deliberada intención de que los cocodrilos del río hicieran desaparecer las evidencias del crimen.
«Fue un ataque sumamente brutal y, sin duda, los arrojaron al río para que fueran devorados», citó una fuente interna del parque nacional a los medios locales.
Las hipótesis de la policía
La policía sudafricana mantiene abiertas varias líneas de investigación, concentrándose en dos factores clave del entorno fronterizo:
1. Venganza o silencio de cazadores furtivos
Una de las hipótesis más sólidas apunta a que los Marais se cruzaron accidentalmente con una mafia de cazadores furtivos o contrabandistas que opera en la frontera entre Sudáfrica y Mozambique. Los criminales habrían decidido ejecutarlos para evitar que dieran aviso a los guardabosques sobre sus actividades ilegales dentro de la reserva.
2. Robo de vehículo para contrabando
La camioneta todoterreno en la que viajaban los jubilados desapareció de la escena. Los peritos rastrearon huellas de neumáticos que indican que el vehículo pudo haber sido conducido a través de la vegetación densa, rompiendo una de las cercas perimetrales del parque con rumbo directo hacia Mozambique. Las autoridades aún trabajan en confirmar si los rastros coinciden exactamente con los neumáticos del automóvil robado.
SANParks emite un comunicado de seguridad
Ante el impacto internacional de la noticia, la entidad encargada de administrar los santuarios naturales del país, SANParks (South African National Parks), emitió un comunicado oficial de urgencia. El organismo lamentó profundamente el trágico suceso y aseguró que se han reforzado las patrullas militares y policiales para garantizar la seguridad de los trabajadores y de los miles de turistas internacionales que visitan el Parque Kruger diariamente.
Con información de Pulzo.com