El papa León XIV lamentó la difusión de una injusticia social «que brota de la corrupción arrogante» y denunció que el ambiente digital aumenta «la cortina de indiferencia» hacia los pobres.
En su mensaje de cara a la X Jornada Mundial de los Pobres, que se realizará el próximo 15 de noviembre, el pontífice advirtió que el grito de los necesitados es acallado hoy mediante técnicas cada vez más sutiles.
Las reflexiones del obispo de Roma, citadas por Vatican News, destacan la importancia del evento que tendrá por lema «El Señor es el refugio del pobre». Explicó que la actual pérdida del sentido de la trascendencia no es una negación teórica de Dios, sino una falta de conciencia sobre la misericordia.
La lógica del dominio y la prevaricación
El Papa señaló que cuando se pierde la trascendencia, las sociedades caen en una lógica de descarte que margina y humilla, donde las personas se colocan unas por encima de otras. «Los primeros en sufrir sus consecuencias son los pobres, que no por casualidad aumentan en muchas sociedades», advirtió en el texto.
Ante este panorama, resaltó que la ausencia de Dios destruye el respeto mutuo e impone el signo del dominio y la opresión. En este entorno digital, las técnicas insidiosas radicalizan los prejuicios y silencian las peticiones de ayuda, por lo que el pontífice reivindicó el papel de la Iglesia como un refugio seguro.
Compartir para expresar el reino de Dios
Frente a «la obsesión de quienes acumulan riquezas solo para sí», se contrapone el ejemplo de quienes abren su corazón a los más necesitados. El sumo pontífice afirmó que «a la obsesión de quienes acumulan riquezas solo para sí se opone la obstinación de Dios que, en el testimonio de personas de carne y hueso, abre el corazón y acoge en su amor».
En este sentido, apuntó que proteger al necesitado exige escucharlo y no solo hablar de él, ofreciendo una ayuda que los poderosos suelen negar. El mensaje del Papa propone el camino del compartir como expresión del reino de Dios para quienes carecen de hogar, trabajo, educación, alimento o servicios de salud básicos.
Los pobres como refugio para los demás
El pontífice también instó a realizar un serio examen de conciencia para evaluar cuánto queda por hacer en favor de la liberación de los oprimidos. Consideró que, una vez que se realiza esta labor, «veremos que los pobres se convierten ellos mismos en refugio para otros» gracias a una solidaridad renovada.
Para contrarrestar esta inercia, apela al ejemplo de san Francisco de Asís, de quien se cumple el octavo centenario de su muerte. El Papa recordó que el santo se despojó de sus ropas para vestir los harapos de un mendigo, e invitó a experimentar la alegría de ponerse en el lugar del otro.
Vía ÚLTIMAS NOTICIAS