Habitantes del sector Brisas del Guarapiche, ubicado en la parroquia Las Cocuizas, de Maturín, denunciaron el estado de abandono en el que se encuentra la comunidad tras 40 años de su fundación.
Los vecinos alertan que la problemática más crítica es la ruptura de la tubería principal de aguas servidas, cuyo desborde continuo genera olores nauseabundos que ya están afectando la salud de los niños y adultos mayores.
Ante la inacción gubernamental, los propios residentes han tenido que improvisar soluciones temporales para contener el colapso.
Aidé González, vecina afectada, explicó las dificultades que han enfrentado. «Eso lo habíamos arreglado entre la misma comunidad. Fuimos a hablar a Aguas de Monagas y nos dijeron que estaban esperando transporte para poder trasladar los equipos y realizar la reparación. Por aquí viven demasiados niños, algunos se han enfermado por culpa del mal olor; también hay señores mayores. Esto es una epidemia, y es lamentable que las autoridades competentes hagan caso omiso a los reclamos», afirmó.
Calles anegadas e infraestructura en ruinas
El colapso de las cloacas se suma al severo deterioro de la vialidad, lo que agrava la situación cada vez que se registran precipitaciones.
Roselis Calzadilla, otra de las residentes afectadas, enfatizó que la falta de asfaltado empeora las condiciones de habitabilidad de la zona. «Cuando llueve todo se inunda, el agua se mete a las casas, es horrible la situación que estamos viviendo. La ruptura de la tubería de aguas servidas es grave, mis nietos se han enfermado por eso. Necesitamos que nos atiendan los entes gubernamentales», resaltó.
Ante la gravedad de la situación, que amenaza con convertirse en un foco generalizado de enfermedades e infecciones, la comunidad hace un llamado a las autoridades regionales y municipales para que se aboquen de manera inmediata a la sustitución de la red de tuberías y a la recuperación integral de la comunidad.
Fotos | Arialex Brazón



