Ante los continuos apagones en la región, los habitantes de Maturín han incrementado la compra de ventiladores, bombillos recargables y sistemas UPS. Estos equipos se han popularizado rápidamente en el mercado como una alternativa para paliar la crisis eléctrica.
Los ciudadanos aseguran que estos artefactos son indispensables, especialmente para proteger el trabajo remoto y mitigar las altas temperaturas. El sofocante calor de la zona vuelve aún más compleja la convivencia durante las prolongadas horas sin electricidad.


«Compramos un ventilador pequeño porque, cuando se va la luz, el calor se vuelve insoportable. También usamos bombillos recargables que duran apenas media hora encendidos. Los cortes de luz son de seis a ocho horas, dos o tres veces al día; una situación insostenible, sobre todo para quienes trabajamos por internet, lo que me obliga a usar un UPS de forma obligatoria», relató Álvaro Ramírez, residente del sector Tipuro.
Por otro lado, algunos residentes señalan que comprar estos equipos de forma preventiva les ayuda a mantener la estabilidad en sus hogares y a evitar el desgaste emocional de los apagones imprevistos.
«Para afrontar los constantes cortes eléctricos y mantener la calma, adquirí bombillos recargables y ventiladores pequeños. En mi sector la luz se va siempre, por lo que decidí estar preparado», afirmó Keifrer Astudillo, residente de la comunidad Bajo Guarapiche.





La creciente demanda de estos dispositivos ha elevado su costo por encima de los 80 dólares. Ante este escenario, la población monaguense realiza un gran esfuerzo para adaptarse a la contingencia eléctrica y mantener la operatividad de sus actividades cotidianas y laborales.
Fotos/Juan Goitía